Suiza con niños: qué ver y planes para toda la familia
Después de haber estado cuatro veces en Suiza, tres de ellas en familia, una con un solo bebé de 6 meses y dos ya después con mis tres hijos (la última cuando tenían 7, 5 y 3 años), te aseguro que viajar a Suiza con niños es una grandísima idea.
Este pequeño país piensa en las criaturas y eso se nota porque vas a encontrar parques infantiles prácticamente en cada cima, rutas de senderismo tematizadas, visitas a lugares de interés adaptadas para ellos y lo mejor: una naturaleza brutal donde podrán jugar sin parar desfogándose y haciendo que todos disfrutéis de este viaje a Suiza en familia.
Recuerda contratar un seguro de viaje para Suiza. En este país, la tarjeta sanitaria Europea no te cubre el 100%, porque la sanidad es de copago. Te recomiendo incluir la cancelación, este es un destino muy caro como para perder reservas. Yo uso Heymondo que tiene una póliza especial para familias con detalles como la atención pediátrica 24 horas, entre otros.
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¿Cómo moverte en Suiza con niños?

Moverse por Suiza con niños es muy fácil. La red de carreteras es muy buena, pero aún lo es mejor su sistema de transporte público donde el rey es el tren.
Las tres veces que he ido con los peques he usado Swiss Travel Pass, un pase que te permite coger trenes (incluso los panorámicos como el famoso Glaciar Express) buses, tranvías y ¡hasta barcos! Además tiene hasta el 50% de descuento en teleféricos, funiculares y excursiones de montaña. Para sumar más ventajas, incluye la entrada a 500 museos.
Moverse por Suiza con niños en tren es una gran idea por varias razones:
–Hasta los 6 años no tienen que pagar nada por usar el transporte público en Suiza.
–De 6 a 16 años también viajan gratis, siempre y cuando hayáis sacado la Swiss Family Card o el adulto que lo acompañe tenga una Swiss Travel Pass o una Swiss Half Fare Card.
Una novedad de este 2026 es que ahora si te descargas la aplicación oficial SBB Mobile puedes vincular las Swiss Family Card de todos tus peques en tu móvil sin tener que llevarlas por separado.
-Hay trenes con vagones infantiles que tienen habilitadas zonas de juego hasta con toboganes. Esto facilita muchísimo los traslados porque entre pasárselo pirata en estos parques con ruedas e ir mirando por la ventana, los trayectos se pasarán volando. Para saber qué trenes tienen esta zona familiar, busca en la app de SBB aquellos que tienen el símbolo de un osito.

-Si vas con bebés, es una gran ventaja poder llevarlo en brazos para calmarlo si es necesario, pasearlo por el vagón o incluso darle de comer por el camino. En el coche todo esto es imposible, tienes que parar perdiendo mucho tiempo.
-Permite a los niños levantarse si son de los que necesitan movimiento, como ir pintando, leyendo o haciendo cualquier actividad en las mesas. Mis peques se alegraban un montón cuando nos tocaba uno de estos vagones familiares.
Planes que hacer en Suiza con niños
Presta atención que aquí va una lista muy larga de propuestas para hacer en Suiza con niños. Vas a encontrar un poco de todo, desde rutas, a parques, museos, castillos, pero sobre todo muchos planes con niños en Suiza al aire libre porque como la naturaleza es la protagonista.
Este país no es muy grande y está muy bien conectado por un estupendo sistema ferroviario, así que seguramente si vas a viajar a Suiza con niños te animes a visitar más de una zona. Por eso, te dejo ideas para hacer en diferentes cantones (¿sabías que Suiza está dividida en 26 cantones?).
Antes de meterte de lleno en el listado de planes que hacer en Suiza con niños, te dejo un artículo con un montón de información práctica para organizar tu viaje por libre a Suiza que te vendrá fenomenal para despejar dudas. Aún así, si no tienes tiempo de ponerte a organizar la ruta, buscar vuelos, hoteles y todo lo demás, yo puedo ayudarte desde mi servicio de agencia de viajes especializada en familias.
Te he preparado un mapa con todos los planes de los que te hablo aquí, agrupados por tipo para que encuentres rápido lo que buscas. Puedes moverlo, acercarlo y pinchar en cada punto para ver de qué se trata.
Conocer el pueblo de Heidi

He aquí un plan que puede que guste más a algunos padres que a las criaturas… Tanto yo (fan absoluta de estos dibujos animados) como mis hijos disfrutamos muchísimo visitando Maienfeld, cerca de Zúrich, al norte del país. Este fue el pueblo en el que la escritora Johanna Spyri se inspiró para escribir la novela que, más tarde, daría lugar a los dibujos de Heidi, así como a un montón de películas.
Pero más allá de pasear por este pueblo de postal, que sí merece la pena, lo que más les gustará a las criaturas será visitar Heididorf, la recreación de la aldea donde vivía la pequeña Heidi. Todo está hecho con mucho mimo, desde la casa de invierno donde la niña bajaba a vivir con el abuelo, a la escuela, la fuente y, por supuesto, la joya de la corona: la cabaña de madera de la montaña.

Puedes visitarlo por libre, pero recuerda que para entrar en las casitas necesitas pagar entrada. Otra opción es reservar esta excursión a Heididorf desde Zúrich. Y sinceramente sí merece la pena entrar en las casitas porque están montadas con todo lujo de detalles y los peques pueden tocarlo todo y jugar. ¿Imaginas poder tumbarte en la cama de heno de Heidi?

Kreuzboden Adventure Land

Al sur del país, en el valle de Saas-Fee, está Kreuzboden, una joya que debes conocer si vas a Suiza con niños. Por un lado, tiene un parque infantil reformado en 2022 con una estructura de madera con toboganes, torres, una pasarela de red, rocódromo, tirolina y una mini casita de madera. Pero por si fuera poco en Kreuzboden también hay una cama elástica (en la foto) y un circuito de agua para jugar.

Existe también un recinto cerrado con cabritas que pueden cepillar y alimentar. Personalmente esto es lo que menos me gustó, prefiero los animales en libertad, incluso mi hijo mayor después reflexionó sobre esto.

Sigue con un lago donde bañarse, que además se puede cruzar montado en una estructura de madera, e incluso un circuito de relax y bienestar con hamacas donde hacer yoga al aire libre.
Espera que aún quedan cosas por hacer aquí. Si vas con niños un poco más mayores, puedes alquilar bicis de montaña (protecciones incluidas) y descender por una pista de tierra con un montón de rampas. Además hay un tipi indio de madera para inventarse mil y una historias. Ah y no te olvides de tomarte un helado disfrutando de las vistas.
Para llegar hasta aquí tienes que tomar el teleférico en el pueblo de Saas-Grund.
El parque más espectacular para ir en Suiza con niños

Siguiendo con los mejores parques de Suiza para ir con niños, aquí llega para mí el más espectacular de todos (por ahora) no solo por las instalaciones, sino también por el enclave. Y es que columpiarte viendo de frente la mítica montaña de Matterhorn (Cervino) es todo un privilegio.
Esta locura de parque se llama Wolli Park y está en Sunnegga, justo al lado de donde te deja el funicular subterráneo que sube desde Zermatt. Vayas o no con niños, este lugar es imprescindible.

Allí encontraréis un parque infantil, un circuito de agua para que los peques experimenten y se mojen, así como zona de picnic con barbacoa (te ponen hasta la leña). Además, hay un lago donde en verano puedes bañarte. También encontrarás otra cosa típica que es una plataforma de madera con una cuerda en la que puedes cruzar de una orilla a otra.
Nos gustó tanto este parque que fuimos dos veces. Allí en Sunnegga, empiezan o terminan distintas rutas de senderismo como la de las marmotas o la que baja hasta Zermatt. Hicimos las dos con los peques y fueron dos éxitos.
Este lugar se está volviendo muy popular por eso si vas en verano también te recomiendo coger los billetes del funicular al menos el día antes en la web oficial para ahorrarte posibles colas.
Recuerda contratar un seguro de viaje para Suiza. En este país, la tarjeta sanitaria Europea no te cubre el 100%, porque la sanidad es de copago.
Te recomiendo incluir la opción extra de cancelación, este es un destino muy caro como para perder reservas.
Yo uso Heymondo que tiene una póliza especial para familias con detalles como la atención pediátrica 24 horas, entre otros.
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Ver marmotas en libertad

Otro de los incentivos para visitar Suiza con niños es poder avistar animales en libertad. Y una de las especies más icónicas del país, que además a los peques les encantan, son las marmotas. Puedes encontrarlas en plena montaña mientras haces cualquier trekking, pero aquí te dejo dos rutas infantiles pensadas específicamente para ver marmotas.
Donde más éxito tuvimos fue en Spielboden, a casi 2.500 metros de altura, donde se llega en escasos 15 minutos en teleférico desde Saas-Fee. Allí tienes un sendero de marmotas circular que pasa entre las madrigueras donde podrás ver asomándose o corriendo. Vimos muchísimas pero eso sí manteniendo silencio y esperando un ratito sentados cerca de las madrigueras. Es corto y sencillo, con algo de desnivel eso sí, así que con los más pequeños lo harás sin problema.

Otra ruta tematizada en torno a las marmotas la hicimos en Zermatt, aunque aquí no tuvimos tanta suerte, aún así el entorno y las vistas al Matterhorn de fondo merecen mucho la pena. Este sendero de las marmotas comienza en Blauherd y termina en Sunnegga, de ese modo lo haces de bajada. Son 3,8 kilómetros, sencillos pero con piedras sueltas y alguna posible caída, que te llevarán en torno a 1:15 horas. No te olvides la mochila de porteo si vas con un bebé. Aquí además hay esculturas de madera tanto de marmotas como de otros animales que habitan allí.
También hay otro sendero para ver marmotas que sale de la cima del First, en Grindelwald, pero este no lo hemos probado.
Por favor, no alimenteis a las marmotas ya que esto interfiere en su dieta y su salud, además de que hace que se acostumbren a no buscar su propia comida. ¿Qué pasaría con ellas si dejara de haber turistas dándoles alimentos?
Además este 2026 las autoridades están haciendo un esfuerzo por concienciar respecto a esto colocando carteles con advertencias de no alimentarles.

Conexión a internet
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Lo más cómodo es llevar datos ilimitados en el móvil con una eSIM: la activas antes de salir de casa y aterrizas con internet, sin buscar wifi ni pelearte con una tarjeta local.
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Ser feliz en Allmendhubel

Desde que descubrí este parque, me moría de ganas de llevar a los peques y ¡no defraudó! El parque infantil de Allmendhubel es una maravilla a la que se llega desde el valle de Lauterbrunnen cogiendo el teleférico a Grütschalp, de ahí el tren hasta Mürren (hasta aquí no tendrás que pagar nada si vas con el Swiss Travel Pass) y ahí el funicular que te deja en este paraíso para las familias. Sólo el trayecto ya merece la pena porque las vistas son muy bonitas.
Los niños se lo pasan genial jugando y, si es verano, mojándose en el laberinto de agua que les enganchó. Y los padres viéndoles divertirse mientras tomábamos algo en la terraza del restaurante. En invierno, es posible esquiar.
Frente a ti tendrás la majestuosa tríada del Eiger, el Jungfrau y el Mönch con sus picos nevados. Y alrededor muchas vacas pastando, cuidado con ellas que no son tan inofensivas como parece. También puedes llegar hasta allí vía Stechelberg.
Coronar el Jungfrau y tirarse en trineo

Por fin cumplí el sueño de subir a la cima del Jungfrau, donde está la estación de tren más alta de Europa, a 3.454 metros sobre el nivel del mar, y el glaciar Aletsch, el más largo de este continente. Esta es una de las excursiones más icónicas de Suiza, pero también de las más caras aunque con el Swiss Travel Pass y el Swiss Half Fare Card ahorrarás dinero.
Niños y adultos alucinarán en este lugar tan especial, pero también tan turístico, por lo que te aconsejo subir muy temprano o ya bien pasado el mediodía para evitar que haya mucha gente. Puedes subir en tren desde Lauterbrunnen, o desde Grindelwald, bien en tren, bien en el modernísimo teleférico Eiger Express. En ambos casos el último tramo hasta la cima lo harás en el tren subterráneo que te deja en un precioso paisaje nevado.
Una vez arriba puedes salir al mirador Sphinx Observation Deck para tener una vista 360 grados de este impresionante pico en la parte más alta a la que puedes acceder: 3.572 metros. Ten en cuenta que a esta altura podrías sentirte mal (no fue nuestro caso) y por eso yo no recomendaría subir con bebés al menos menores de 18 meses. No obstante, pregunté a varios trabajadores y coincidieron en que no estaba prohibido subir con bebés, lo dejaban a criterio de los padres. De todos modos, te recomiendo consultar con el pediatra. También puedes recorrer un túnel de hielo con esculturas que a los peques les encantó, descubrir la historia de este lugar a través del Alpine Sensation, comprar chocolates Lindt en la tienda y mucho más.

Pero donde más disfrutamos todos fue en el exterior porque además tuvimos mucha suerte con el clima (revisa la webcam antes de subir porque si está nublado quizás no merezca gastar tanto dinero). En el Snow Fun Park nos tiramos en trineo una y otra vez durante la media hora que nos dejaron los 20 francos por adulto y los 15 francos por niño que pagamos. Respecto a la tarifa infantil no estaba muy definida porque iba un poco según altura y criterio de la señora que, por suerte, decidió que los dos pequeños no pagaban.

Sigue leyendo
Cómo subir al Jungfrau: guía práctica
Aquí te dejo un artículo super completo sobre el Jungfrau con toda la info práctica necesaria.
5 planes en Grachen, el pueblo de los cuentos
Como vas viendo, planes para hacer en Suiza con niños hay por todas partes, pero curiosamente en Grachen, al sur, se concentran un montón de propuestas infantiles. Así pues, si tienes tiempo, no dejes de poner este destino en tu ruta por Suiza en familia que te cuento todo lo que puedes hacer.
-Teleférico de los cuentos:
A Grachen se le conoce como el pueblo de los cuentos, un sobrenombre merecido por tener el teleférico de los cuentos. Las cabinas del teleférico que asciende a la estación de Hannigalp están decoradas con personajes de cuentos de los hermanos Grimm y mientras subes vas escuchando la narración de distintos cuentos (eso sí, en alemán).

-SiSu Family Park
Una vez en la cima de Hannigalp, los peques tienen diversión asegurada en SiSu Family park, una zona de juegos que lleva el nombre de la mascota de Grachen que es un pájaro. Allí hay un parque infantil super chulo, pensado sobre todo para los más peques, pero también una zona para deslizarse en un neumático hinchable. En verano, todo esto son pistas de esquí.
Si tuvieras la mala suerte de que estuviera lloviendo, solo tienes que entrar al restaurante que hay junto a la estación del teleférico y bajar a la planta baja donde te espera Wolkenland, un parque infantil cubierto gratuito.
Y espera que en la entrada de ese mismo restaurante encontrarás bicis y cascos gratis para que los más pequeños se diviertan en el mini circuito que hay al lado.

-Ruta de senderismo de juegos
Pásate por la oficina de turismo de Grachen y pide la mochila para hacer la ruta Spieleweg by Ravensburger. Bueno en realidad no la pides, pagas una fianza que te devuelven después. Dentro encontrarás todo lo necesario para seguir esta ruta tematizada con juegos de mesa y retos que tendrás que ir resolviendo por el camino. Si conseguís hacerlo todo bien, al terminar a los peques les regalan un juego.
La ruta es muy bonita, cruza el pueblo de Grachen para que puedas admirar sus casas de madera típicas, atraviesa un bosque, pasa bajo el teleférico y bordea el bucólico lago de Grachen.

Circuito de kneipp
Después de la caminata, nada mejor para descansar y después reactivar la circulación que hacer un circuito de terapia natural kneipp que consiste en caminar descalzo por la naturaleza pasando por pequeños riachuelos y pozas de agua fría, así como por guijarros y terminar aplicando chorros de agua en el cuerpo.

Robi’s Forest Play Park
Grachen aún nos tenía guardada otra sorpresa más, un parque infantil en medio de un bosque era una auténtica locura. Tenía pasadizos, toboganes, areneros, tiovivos, tipis, tiendas de campaña, todo lo que imagines y más. Aprovecha el pequeño bar para tomarte algo mientras los niños juegan.
Además tiene una zona de pago para hacer un circuito por los árboles con puentes y tirolinas.
La ruta de senderismo Wolli Wonderland

No vale poner como excusa para no viajar a Suiza con niños que a tu hijo no le gusta lo de caminar. Allí le va a gustar, te lo aseguro. Y es que hay un montón de trekkings pensados para los más pequeños, sencillos, divertidos y con un montón de alicientes para que los completen sin quejarse. Ya has visto un ejemplo con el de Grachen y aquí va otro que nos encantó: la ruta infantil Wolli Wonderland en Zermatt

Tendrás que ir a la oficina de turismo de Zermatt para comprar por 25 francos la caja con todas las herramientas necesarias para completar esta ruta donde el objetivo es ayudar a la oveja Wolli (la mascota de Zermatt) a encontrar a su amigo el gato.
Puedes hacerla sin la caja pero los peques se quedarán sin poder hacer muchas de las propuestas de las 17 estaciones donde hay que ir parando, así que para evitar decepciones gástate los 25 francos. Ah y no olvides llevarte el móvil con conexión a internet y google translate listo para entender cómo completar los retos.
¿Y si te organizo este viaje a medida?
Olvídate de la carga mental que supone organizar un viaje así con niños.
Soy Patricia, he estado cuatro veces en Suiza, tres de ellas con mis peques, y tengo una agencia de viajes especializada en familias.
Me encargo personalmente de todo para que vosotros solo tengáis que disfrutar.
La ruta de la vaca Lieselotte

Otra ruta infantil tematizada que no puedes dejar de hacer si vas a Suiza con niños es la de la vaca Lieselotte en Männlichen, cerca de Lauterbrunnen. Desde este pueblo, has de coger el tren a Wengen y allí el teleférico que te sube a Männlichen, a unos 2.200 metros de altitud, donde comienza la aventura ya sólo viendo una vaca gigante de madera junto a un parque infantil chulísimo del que te será difícil sacar a los peques. Disfruta de su mirador con el valle a tus pies y rodeado de cumbres. Recuerda pedir el folleto de la ruta en la estación del teleférico de Wengen para ir sellando una letra en cada estación que te llevará a la frase final.
Os esperan 3,5 kilómetros de bajada super amenos con un montón de paradas donde los peques tienen que ir consiguiendo desafíos como hacer sonar un cuerno alpino, ordeñar vacas, saltar… Antes del final, a la derecha hay un parque infantil increíble que no te puedes perder. Si estaban cansados, aquí se les pasarán todos los males. La ruta termina en la estación de Holenstein donde puedes coger el teleférico para terminar en Grindelwald.

Nosotros la hemos hecho en agosto, cuando mis hijos tenían 3, 5 y 7 años tardando unas dos horas y media parando a comer de picnic. Los paisajes son preciosos, junto a la pared del Eiger viendo el Jungfrau y con el valle de Grindelwald al fondo. ¡Súper recomendable! Apunta los precios de los teleféricos actualizados a 2026: de Wengen a Männlichen son 31 francos y de Holenstein a Grindelwald Terminal son 19 francos, un total de 50 francos por adulto que se quedan en 25 si viajas con el Swiss Travel Pass Si quieres volver por el mismo camino, puedes tomar el teleférico de regreso hasta Wengen y en ese caso serían 76 francos o 38 francos si tienes el Swiss Travel Pass.
La búsqueda del tesoro en Nendaz y mucho más

Aquí tienes otra actividad gratis para hacer en Suiza con niños que vas a encontrar en muchísimos lugares: la búsqueda del tesoro. En muchas oficinas de turismo suelen tener un gran baul con un candado. Para abrir este tesoro y ganar la recompensa, los peques deberán completar una ruta de senderismo durante la que a base de juegos irán descubriendo la combinación secreta que abre el candado.
En Nendaz, cerca de Sion, en el cantón de Valais, hicimos una de estas rutas que te lleva por un sendero circular que parte de la estación del teleférico de Tracouet y termina en el lago del mismo nombre. Por si esta búsqueda del tesoro, durante la que además van aprendiendo un montón de cosas, fuera poco, aquí el plan se completó con jugar en el parque que había nada más bajar del teleférico con cama elástica incluida y coger fuerzas con una fondue. ¿Qué niño no se va a animar a caminar así?

Pero además Nendaz tiene un rocódromo y otro parque infantil muy chulo, junto a un mini riachuelo, donde tuvimos que parar a jugar otro rato largo. Al lado, tenían montados castillos hinchables y circuitos de cuerdas, pero estos sí eran de pago.
Deslizarse por un tobogán alpino

Hay muchos por todo el país, así que busca en la zona por la que estés que seguro encuentras uno, allí se llaman rodelbahn. Deslizarte por esos toboganes metálicos subido a una especie de trineo con un sistema manual de freno para regular la velocidad es de lo más divertido. Si a la adrenalina que descargas le sumas los enclaves naturales donde suelen estar, este plan con niños en Suiza es garantía de éxito. Según la edad, los niños tendrán que subirse acompañados de un adulto.
Nosotros hemos probado dos. Primero el tobogán alpino de Feeblitz en Saas-Fee y nos gustó mucho, aunque no es de los más famosos. El trayecto cuesta 7 francos por adulto y 5 francos por niño (hasta los 16) Normalmente merece la pena coger bonos.

Pero un año después probamos otro y confirmamos que no hay color. En el lago Oeschinensee tienen un tobogán alpino con unas vistas preciosas que lo hacen imprescindible como plan si vas a viajar a Suiza con niños. Además, este lago de origen glaciar es otro de los lugares que no pueden faltar porque sus aguas turquesas son una locura y el entorno que lo rodea igual. Si vas con bebés, incluso puedes llegar con carrito cogiendo el camino de la derecha tras bajar del teleférico que sube allí desde Kandersteg.
Si vas al lago Oeschinensee, excursión que te recomiendo muchísimo, conviene reservar con antelación el ticket del teleférico en los meses de verano, especialmente en agosto. Puedes hacerlo desde la web oficial.
Apunta otro tobogán alpino más para tu viaje por Suiza en familia, que dicen que es de los mejores. El más famoso es también el más largo del país, se llama Fräkigaudi y tiene más de un kilómetro de largo e incluso túneles y saltos. Está junto al monte Pilatus, cerca de Lucerna, en la estación de Fräkmüntegg. El otro que te recomiendo ya te lo he contado más arriba: el del lago Oeschinensee, al que se sube en teleférico desde Kandersteg, cerca de Interlaken.
Conquistar castillos, un planazo con niños en Suiza

Otro planazo para hacer en Suiza con niños es visitar sus castillos medievales donde los peques podrán jugar a ser damas y caballeros, a perseguir dragones o a lo que se les ocurra.
El castillo de Chillon es uno de los más espectaculares por su llamativa ubicación sobre el agua en el Lago Leman. Para que tus hijos disfruten aún más de la visita, te recomiendo que pidas en la entrada el folleto infantil que propone una visita guiada siguiendo la ruta del mapa durante la que las criaturas deben ir cumpliendo pequeñas misiones.

Otra fortaleza que cuenta con un folleto para hacer más entretenida la visita en familia es el castillo de Gruyeres, uno de los pueblos más bonitos de Suiza que merece muchísimo la pena. En esta ocasión, hay que ir encontrando distintos animales en las diferentes estancias. ¿Quién será el primero en encontrarlos todos?
El castillo de Thun también ha pensado en los niños con otra propuesta guiada para visitarlo. Además, les anima a llegar al torreón para convertirse en caballeros con su escudo, su espada y su casco.
Muy cerca está el castillo de Oberhofen que también es perfecto si viajas a Suiza con niños porque tiene un programa de eventos que incluye domingos de disfraces y visitas guiadas para familias. Echa un vistazo aquí al calendario de eventos.

El castillo de Sion, en el cantón del Valais, del que queda muy poco en pie. Aún así, la subida a lo alto de la colina ya es un reto divertido para los más aventureros que, una vez arriba, podrán explorar e imaginar cómo sería todo en la antigüedad.
Gozar con el chocolate en Maison Cailler

Amantes del chocolate bienvenidos a uno de los países donde más lo veneran y donde hacen auténticas maravillas con él. Un buen lugar para descubrir esto es Maison Cailler, un divertido museo donde conocer la historia del cacao, desde de dónde viene y cómo llegó, hasta cómo se convierte en ese dulce que tanto nos encanta. El recorrido interactivo va pasando por distintas salas muy originales que a los peques les encantaron, sin olvidarse de la cata de chocolate y bombones del final.
La visita a este histórico museo de Broc, cerca de Gruyeres, está incluida en el Swiss Travel Pass. Si no lo tienes, este 2026 tendrás que pagar 17 francos por adulto y 7 francos para los niños de 6 a 15 años. Hasta los 5 años no pagan. Te recomiendo ir con tiempo porque hay bastante gente y la visita se hace con una hora asignada. Si te toca esperar, hay un pequeño parque infantil fuera. La novedad de este 2026 es que ya se permite reservar online en la web oficial la franja de entrada gratis con el Swiss Travel Pass (antes para disfrutar este descuento necesitabas hacerlo presencial y hacer cola).
Más chocolate en Lindt

Si aún no has saciado tu lado más goloso, puedes seguir disfrutando del chocolate en el museo que Lindt tiene en Kilchberg, muy cerca de Zúrich. Te espera otra experiencia ideal para disfrutar con niños en Suiza, ¡y con adultos!
Aquí además los peques alucinarán con la fuente de chocolate de nueve metros de altura que es la insignia del museo. Hay una audioguía especial para los niños que les hará la visita aún más amena.
Esta vez la entrada no está incluida en el Swiss Travel Pass, así que tendrás que pagar los 16 francos que cuesta, 10 de 8 a 15 años. Aquí la entrada es gratis para peques de hasta 7 años. Te recomiendo reservar la entrada al museo de Lindt con suficiente antelación porque hay mucha demanda.
Jugar a ser deportistas en el Museo Olímpico

Otra propuesta para divertirse y aprender en Suiza con niños es visitar el Museo Olímpico de Lausanne, a orillas del lago Leman. Ya antes de entrar les llamarán la atención las esculturas y algunas propuestas para hacer deporte como la pista de atletismo o el lanzamiento de peso. Ah, no tiene nada que ver pero, justo antes de entrar, a la derecha, hay un pequeño hotel de insectos que a los peques les encanta.
Dentro, haréis un recorrido por la historia de las Olimpiadas, desde sus orígenes, a las diferentes sedes olímpicas con sus mascotas, sus antorchas, los trajes de las ceremonias de inauguración, las ropas de los deportistas…
Una de las salas que más triunfó entre las criaturas y los mayores también es en la que puedes probar tus habilidades por ejemplo al ski, entre otros retos interactivos.

De nuevo te ahorras el dinero de la entrada si tienes el Swiss Travel Pass ya que está incluida. Para quien no lo haya sacado, le tocará pagar los 20 francos de la entrada que puedes reservar aquí por anticipado. Lo bueno de este museo es que es totalmente gratis hasta los 15 años.
El museo está al lado del lago Leman y suele haber siempre algún cisne nadando. Déjales un ratito libre por allí que a los niños les encantó ver al protagonista de ‘El patito feo’ tan cerca.
Navegar en un barco a vapor

Mira bien las caras de tus hijos cuando vean acercarse uno de los auténticos barcos a vapor históricos que navegan por el lago Leman y les digas que vais a subiros ahí.
Para mí es otra de las experiencias más bonitas y diferente para hacer en Suiza con niños. No todo van a ser parques. El barco os trasladará a la Belle Epoque y les encantará ver la gran chimenea, la rueda y saludar a las otras embarcaciones que os iréis cruzando por la travesía. Además veréis pasar trenes y admirar los viñedos de Lavaux.

Nosotros hicimos el trayecto de Montreux a Lausanne, pero también puedes, por ejemplo cogerlo en el castillo de Chillon o hacer un tramo más largo desde Vevey. Si tienes el Swiss Travel Pass, no tendrás que pagar nada por embarcar. Si no lo tienes, puedes reservar este crucero histórico desde Lausanne.
Si tienes el Swiss Travel Pass anímate a hacer más cruceros con los peques ya que están incluidos. También puedes hacerlos en los lagos de Thun y Brienz, en la zona de Interlaken, como en el del lago de los Cuatro Cantones, en Lucerna. Además, si te pilla un día de lluvia, todos los barcos tienen una parte cerrada con ventanas, así que son un buen plan con niños en Suiza para cualquier época. No hay excusa.

Lo mejor es que hay barcos con zona infantil y ¡es increíble! Mis hijos no querían salir porque había zona para pintar, cocinita, muñecas, coches, construcciones e incluso una monitora que les proponía manualidades para llevarse de recuerdo. Funciona como una ludoteca ya que, a partir de los 4 años, puedes dejarles a cargo de la monitora mientras tú disfrutas en cubierta del paisaje o te tomas algo en el bar- restaurante. Los puedes encontrar en los lagos de Thun, barco Blümlisalp, y el lago de Brienz, barco Lötschberg, pero sólo navegan entre finales de mayo y septiembre. Consulta fechas y horarios concretos.
Desafiar al vértigo y jugar sin parar en First

Por fin pudimos subir al First, a 2.184 metros de altura, con el teleférico que sale de Grindelwald y en 25 minutos te deja en la cima. Allí te espera el First Cliff Walk una pasarela colgante metálica que termina en un impresionante mirador no apto para personas con vértigo. Mis peques la recorrieron sin despeinarse. Desde allí arriba sale la ruta que, en unas dos horas entre ida y vuelta, te lleva hasta la orilla del lago Bachalpsee. Nos quedamos con las ganas porque amenazaba lluvia pero mucha gente la hacía con niños. También hay otra ruta para ver marmotas.
Este lugar tiene recursos para echar el día entero sin duda. Desde la cima puede bajar haciendo distintas paradas y probando diferentes actividades de aventura como tirarte en una tirolina a modo de pájaro de First a Schreckfeld, bajar en un kart de montaña de Schreckfeld a Bort (a partir de 135 cm de altura) y descender de Bort a Grindelwald en un trotibike, una especie de patinete (a partir de 125 cm de altura). Mi pareja probó estas dos últimas que les costaron 21 francos cada una y se lo pasó pirata.
Pero a los peques lo que les enamoró fue Bort donde está el parque infantil Alpenspielplatz en el que disfrutaron muuuuucho tiempo. Además de las vistas increíbles que ofrece el lugar, hay un restaurante donde nos dimos el lujo de comernos una fondue. Fue uno de los mejores días del viaje.
Museo Ballenberg al aire libre

Otro de los planes con niños en Suiza que triunfan es el museo al aire libre de Ballenberg, cerca de Brienz, en la zona de Interlaken. Se trata de un lugar donde se recrea cómo eran las casas antiguamente en distintas zonas del país y además se rinde homenaje a las artesanías. Así, los peques podrán ver en directo cómo se hacía el queso, cómo trabaja el herrero o cómo se moldea la arcilla.
Es un recinto exterior muy grande así que te recomiendo dedicarle mínimo medio día y te quedarás corto, abre de 10 a 17 horas. Mis hijos se lo pasaron muy bien explorando el interior de las casas, viendo algunos animales (no nos gustó que ofertaran paseos en calesas de caballos) y aprendiendo cómo vivían en el pasado. Tiene algunas zonas de parque infantil y varias opciones de restaurantes y puestos de comida. Sólo abre en primavera y verano, esta temporada va del 9 de abril al 1 de noviembre de 2026.
Recuerda que si tienes el Swiss Travel Pass la entrada es gratuita. En caso contrario, has de pagar 32 francos por adulto y 16 francos por niño entre 6 y 16 años. ¿Merece la pena ir? Si tienes el Swiss Travel Pass sí, sino yo sinceramente invertiría ese dinero en coger teleféricos.
Rodar bolas de madera por la montaña: los Kugelbahn
En Suiza es muy común encontrar circuitos de bolas que allí se llaman Kugelbahn o Kugelweg si se trata de un sendero completo convertido en un circuito de bolas, como es el caso del que te voy a recomendar. ¿No sabes de qué te hablo?
Se trata de hacer una caminata por plena montaña durante la que los peques llevan unas bolas de madera (se compran en la propia estación del teleférico correspondiente por unos 3 francos) y las van haciendo rodar por diferentes circuitos en distintas estaciones o paradas. Es un modo super divertido de hacer senderismo en Suiza con niños sin escuchar «me canso» ni una sola vez.
Como te digo hay muchos por todo el país, pero en este caso te recomiendo el Kugelweg de Hasliberg, el que va de Bidmi a Reuti, cerca de Brienz, en la zona de Interlaken. Mis hijos lo disfrutaron muchísimo y echamos toda una tarde sin prisa porque además antes de empezar, en la estación del teleférico de Bidmi hay un parque infantil chulísimo. En lo que fue la ruta caminando en total echaríamos entre dos horas y media y tres horas. Ojo si vas con bebé que no es factible hacer este sendero con carrito, lleva mochila de porteo mejor.

Domain des Îles, mucho más que un lago
Si vas en verano a Suiza con niños, tarde o temprano pasarás por alguno de los muchos lagos que salpican el país y será inevitable que los peques quieran refrescarse. Además, alrededor de muchos de estos lagos no será raro que encuentres un parque, una terraza para tomar algo. En otros, hay pequeñas playas o montan plataformas de baño en los meses más calurosos.

Al margen de los más grandes, como Leman, Thun o Brienz, hay lagos más pequeños que son ideales para ir con las criaturas. Si vas al cantón de Valais, te recomiendo ir al lago de Domain des Îles donde podrán darse un chapuzón, jugar en la orilla, hacer paddle surf, disfrutar en un recorrido hinchable acuático y pasar el rato en el parque infantil.
En la orilla hay un ambientazo, con familias pasando el rato, haciendo deporte, incluso montando barbacoas. Pero además hay un mini golf, un trenecito donde pueden subirse para hacer un pequeño recorrido y hasta un centro de olas para hacer surf (eso para los mayores, eso sí)

Además, si a tus hijos les va la aventura tienen este parque de aventura en los árboles con tirolinas, puentes y circuitos de cuerdas de varios niveles. Con 4 y 6 años disfrutaron un montón de la experiencia. Eso sí, lleva calzado cerrado porque con sandalias no les permiten hacerlo.
Más planes en Suiza en familia
Todas las propuestas que te he dado hasta ahora eran más específicas para niños. Pero hay mil sitios a los que ir donde los peques van a disfrutar aunque no sean tan pensadas para ellos. Te dejo un pequeño listado de lugares que ver en Suiza en familia que a nosotros nos encantaron:
–Ver el Matterhorn de frente subiendo en el famoso tren Gornergrat. Llévate algo de picar y monta un picnic junto al lago Riffelsee. Un poco más arriba, os espera un mirador precioso con el Monte Rosa y varios glaciares. Para mí es uno de los imprescindibles en Suiza.

–Visitar ciudades tan bonitas como Berna, la capital, donde las criaturas alucinarán al descubrir que hay osos viviendo en pleno centro.
–Friburgo es otra ciudad pequeña con encanto que merece la pena pasear en familia (en la foto de abajo) También nos gustó Soleura.

-En Lucerna merece la pena hacer mínimo dos o tres noches porque tanto el casco antiguo como los alrededores son espectaculares. Un plan con niños será visitar el Museo del Transporte, incluido también en el Swiss Travel Pass
– Sin irte de Lucerna, sube al Rigi en un tren cremallera antiguo (incluido en el Swiss Travel Pass), pasea entre vacas con unas vistas 360 y deja a los peques jugar en el parque de Rigiland.
-Desde Lucerna también puedes subir a la cima del Pilatus en el funicular más inclinado del mundo. Para bajar, hazlo por el otro lado cogiendo el teleférico hasta Kriens. Eso sí por el camino haz dos paradas interesantes. Una en Fräkmüntegg donde hay mucho que hacer: desde una barbacoa, a descargar adrenalina en el parque de cuerdas Pilu Rope Park, con la zona Pilu Seilpark de pasarelas entre los árboles para peques de 4 a 8 años, sin olvidar el deslizaros por el tobogán alpino más largo del país. Este 2026, si vas a subir en agosto te recomiendo reservar con antelación la subida desde Alpnachstad porque dos de las familias a las que les organizo el viaje el año pasado tuvieron que esperar muchísimo, sin embargo los años anteriores yo no tuve problemas.

La otra parada si vais con niños os recomiendo hacerla en Krienseregg para jugar en Pilu Land un parque infantil con un castillo cuya mascota es un dragón. Es un parque ya un poco viejo y menos espectacular que otros pero también cuenta con una zona más modesta de barbacoa y mis peques se lo pasaron genial allí durante nuestro último viaje.
-También desde Lucerna, podéis subir al Stanserhorn en el teleférico Cabrio con una terraza abierta no apta para personas con vértigo. Si os da cosa ir con los peques, tranquilo que la parte de abajo del teleférico es cerrada. Esta subida también es gratis con el Swiss Travel Pass.

-Alucinar con la fuerza de las cataratas del Rhin. A mis hijos les encantó el paseo en barco (hay varias rutas) y jugar en el parque que hay en la orilla. También hay un trenecito. Cerca está Stein am Rhein, uno de los pueblecitos medievales más bonitos de Suiza.
-En el cantón de Valais, en Sion, anímate a visitar el Lago Saint Leonard, el lago subterráneo navegable más impresionante que he visto. Realmente este sí es un plan para hacer en Suiza con niños porque a mis hijos les encantó la aventura de montar en barca en la oscuridad.
Dónde dormir en Suiza con niños
La primera vez que estuve en Suiza con un bebé de cinco meses nos alojamos en un apartamento a las afueras de Interlaken para economizar ya que en el centro era muy caro. Busca pueblecitos cercanos que tengan estación de tren, a veces la diferencia en tiempo son una o dos paradas más, pero el importe es menor.
Si quieres encontrar apartamentos u hoteles en Suiza a un precio no demasiado elevado (elevado va a ser no lo olvides) te recomiendo buscar con muchísima antelación.

La siguiente vez que estuve con mis tres hijos ahorramos muchísimo dinero porque dormimos en casas de intercambio de HomeExchange. Encontramos en Sion una casa enorme, moderna, con un jardín con parque infantil, cama elástica, arenero y columpios que fue el mejor campo base posible durante veinte días.
Desde ahí, hicimos tres noches en Zermatt en un apartamento también de intercambio y dos noches en Zúrich en otra casa de intercambio con jardín, juguetes y un par de conejos que cuidar para alegría de los peques.
La última vez también usamos este recurso y nos quedamos nueve noches en una casa con jardín en Meiringen, en la zona de Interlaken.
Usando esta modalidad de alojamiento colaborativo, además de no gastar nada, los niños tenían espacio de sobra y un montón de juguetes nuevos para disfrutar. Solo tienes que pagar 175€ de suscripción al año.
Sea pagando o por intercambio, sí que te recomiendo un apartamento para dormir con los niños en Suiza, porque con los precios de los restaurantes allí, desayunar, comer y cenar fuera es un suicidio económico. Además de tener cocina, podrás tener lavadora que con peques va a hacer falta y más espacio para que puedan jugar.
Si no te animas con el intercambio de casas, te recomiendo reservar un apartamento, que es lo más cómodo para ir con niños. Aquí te dejo algunos de los que más les han gustado a las familias a las que les he organizado su viaje a Suiza.
En Interlaken te recomiendo el Uptown Interlaken, y si quieres estar al lado de la estación de tren, el Essential by Dorint Interlaken, que es bastante nuevo. Y si te apetece el típico chalet suizo de madera con jardín, te recomiendo el Chalet Maria Interlaken, que está a dos pasos de la estación y tiene vistas al Jungfrau desde el balcón.
En Lucerna, las dos mejores opciones de apartamentos en pleno centro son KoBi Boutique Studios Hirschenplatz y los apartamentos HITrental del casco antiguo, Old Town y Chapel Bridge. Y si no te importa estar a unos 15 minutos a pie para ahorrar, puedes alojarte en Galaxy Apartments.
Si quieres consejos para otras zonas, pregúntame.
Vacunas y salud: Garrapatas en Suiza
Si estás preparando tu viaje a Suiza con niños, es muy probable que este tema te pille de nuevas. Durante años, la salud en el país helvético no requería ninguna previsión especial más allá de viajar con un buen seguro de viajes. Sin embargo, debido al aumento de las temperaturas en los últimos años, la situación ha cambiado y es importante viajar informados.
Actualmente, las autoridades sanitarias suizas mantienen una alerta activa en prácticamente todo el país por la presencia de garrapatas en zonas de naturaleza (bosques, praderas y áreas de hierba alta por debajo de los 2.000 metros de altitud).
Las garrapatas pueden transmitir principalmente dos enfermedades graves: la Borreliosis de Lyme y la Encefalitis Transmitida por Garrapatas (TBE). Pero que esto no te frene: disfrutar de los Alpes con tus hijos es completamente seguro si sigues unas pautas básicas de prevención.
Existe una vacuna muy eficaz para la encefalitis transmitida por garrapatas (comercializada en España como Ticovac Junior), recomendada oficialmente en Suiza para cualquier persona que vaya a realizar actividades al aire libre (senderismo, picnics, zonas de juego en la naturaleza o acampada).
- ¿Cómo se solicita? Al no ser una vacuna comercializada de forma habitual en los centros de salud españoles por no ser una enfermedad endémica aquí, deberás pedir cita en un Centro de Vacunación Internacional o consultar en una Unidad del Niño Viajero. Allí evaluarán tu ruta y te darán las recomendaciones pertinentes. Ten en cuenta que, al ser un viaje de turismo, no está financiada por la Seguridad Social y se compra de forma privada en la farmacia.
- ¿A partir de qué edad se puede poner? Está autorizada para niños a partir de los 12 meses de edad.
- Aunque la pauta completa consta de 3 dosis, existe una pauta rápida (la segunda dosis se administra a los 14 o 28 días de la primera) que ya otorga una protección altísima para disfrutar de las vacaciones este mismo verano.
⚠️ Nota de mamá viajera: Como creadora de contenido y asesora, me encanta daros consejos prácticos basados en la actualidad del destino, pero no soy una fuente sanitaria autorizada. Ante cualquier duda médica, lo mejor siempre es consultar con los centros de vacunación internacional o con vuestro pediatra.
Como la vacuna solo protege contra el virus de la Encefalitis y no contra la bacteria del Lyme, protegerse físicamente sigue siendo obligatorio para toda la familia cuando salgáis de excursión:
- La ropa es vuestro escudo: En excursiones por el campo, utilizad pantalón largo y meted los bajos por dentro de los calcetines (¡a los niños les hace gracia y funciona!). Elegid ropa de colores claros; así es mucho más fácil ver si una garrapata se ha subido a la prenda antes de que llegue a la piel.
- Repelentes específicos: Usad sprays repelentes en la piel y en la ropa que especifiquen en su envase que son eficaces contra garrapatas (con componentes como DEET o Icaridina). Recordad revisar la edad mínima en el bote para los más peques.
- El «chequeo de los 5 minutos» por la noche: Al volver al hotel o apartamento, antes de la ducha, revisad minuciosamente el cuerpo de los niños. Buscad especialmente en las zonas calientes y pliegues donde les encanta esconderse: detrás de las orejas, en la nuca, axilas, ingles y detrás de las rodillas.
- El imprescindible del botiquín: Llevad siempre unas pinzas de punta fina o un gancho quitagarrapatas (se compran en cualquier farmacia). Consultad en la farmacia o con un médico el modo correcto de extraerla sin riesgos con estas pinzas especiales. Nunca usando remedios caseros como aceite o alcohol, ya que esto hace que el insecto regurgite y aumente el riesgo de infección.
Con un poquito de prevención y sentido común, las praderas suizas os esperan para disfrutar de uno de los viajes familiares más espectaculares del mundo.
Consejos para visitar Suiza con niños
Como has podido comprobar Suiza es un país 100% kids friendly. Para que vuestro viaje a Suiza en familia sea todavía más exitoso, te dejo un poco de información práctica y algunos consejos que siempre vienen bien. Puede que algunos te resulten muy obvios, pero responden preguntas que alguna vez me han hecho, así que allá van.

– No viajes sin seguro. Aunque lleves la tarjeta sanitaria europea, debes saber que ésta no lo cubre todo, sino que cubre lo mismo que cubre el sistema sanitario en ese país y en Suiza te adelanto que pocas coberturas públicas vas a encontrar.
Además, ten en cuenta que este es un viaje bastante caro, así que si tuvieras que cancelar por un motivo de peso perderías mucho dinero. Yo viajo con HeyMondo que me gusta porque, además de sus amplias coberturas, tiene un chat médico 24 horas y videoconsulta que al ir con niños se agradece.
Si reservas desde este enlace tienes hasta un 15% + 5% de descuento por viajar en familia a Suiza.
– ¿Carrito o mochila de porteo? En el caso de que vayas a ir a Suiza con un bebé, puede que te plantees esta cuestión. Yo te recomiendo, sin lugar a dudas, llevar una mochila de porteo para las rutas de senderismo. Además es muy práctico también para subir en teleféricos y funiculares donde el espacio es más reducido. En mi caso, yo también me llevé este carrito de viaje que es ultra compacto para poder meterlo debajo de la mesa de cualquier restaurante. Si vas a visitar ciudades como Berna, Lucerna, Zúrich o cualquier otra, será un muy buen aliado.
Si no estás acostumbrada a portear, debes saber que en Suiza hay rutas de senderismo adaptadas para personas con movilidad reducida que transcurren por pistas donde también puedes llevar carrito de bebé.

Si tuviera que elegir uno solo yo apostaría por la mochila. No obstante, estás en un país super seguro así que no sufras porque si tuvieras que dejar el carrito fuera en un restaurante u otro lugar, seguirá allí cuando vuelvas. En el caso de que lleves mochila de porteo, en mi primer viaje con el bebé de cinco meses, me resultó imprescindible un cobertor para la mochila de porteo que además repelía el agua. Esta pieza lo mantenía calentito y protegido en las cimas. Además, lo bueno es que si el bebé está dormido y pasas del exterior al calor de un tren o un restaurante, solo tienes que quitarle el cobertor y dejarle seguir con su siesta sin necesidad de despertarlo para sacarlo de la mochila.
El mío era de una tienda artesanal que traía también un bolsillo para guardar cosas como un par de pañales, toallitas o el móvil (además podías meter tus manos para ir calentita), pero puedes encontrar opciones similares como esta

–Los niños entran gratis en muchísimos sitios. No obstante, la edad mínima con la que empiezan a pagar varía en función de la zona. Por eso, recuerda preguntar siempre para no pagar de más en teleféricos o museos. En Zermatt, los peques hasta 9 años pueden esquiar gratis y subir en los remontes.
Como te conté al principio, un buen ejemplo es el transporte público donde pueden subir gratis hasta los 6 años, lo que se amplía hasta los 16 si tienes la Swiss Family Card que te darán por ejemplo con la Swiss Travel Pass o la Swiss Half Fare Card. Eso sí, recuerda pedirla en cualquier estación de tren cuando vayas a subir por primera vez
–Silencio y tranquilidad. Igual que te cuento las cosas buenas de ir a Suiza con niños, te explico también las menos buenas. Y es que en este país el silencio es casi una cultura y aunque adoren a los niños les molesta bastante escucharlos hacer ruido, gritar o correr en lugares cerrados como puede ser un restaurante o un supermercado. Para evitar alguna que otra mala cara, o incluso que te llamen la atención, explica a tus criaturas lo importante que es estar en calma en estos sitios
-Lleva ropa de cambio. Como has visto Suiza está no sólo repleta de parques, sino que además muchos están pensados para que los peques experimenten con el agua, la arena, el barro. Déjate en casa la preocupación porque se manchen y lleva en la mochila siempre algo de ropa de cambio. Tú sufrirás menos, ellos disfrutarán más. Anímate a copiar a los nórdicos y deja que se descalcen, les encanta.

-Una toalla de microfibra que no ocupa también te vendrá genial, ya sea para sentaros en el suelo o para secar a tu hijo cuando decida bañarse en ese lago que no esperabas encontrar. Para que no lo haga en ropa interior (doy fe), tampoco está de más llevar algún bañador.
– Ya que estamos con el universo ropa, echa en la maleta algo de ropa de abrigo, mínimo un polar y un chubasquero que si es cortavientos mejor que mejor (una térmica si me apuras también va bien). Aunque vayas en verano, vas a subir a altura, vas a estar en montaña y el clima cambia muy rápido. No hay nada peor que un peque pasando frío.
– El agua es gratis y riquísima. Pide agua del grifo en los restaurantes y llévate una botella de agua reutilizable. Además de ahorrar dinero, evitarás malgastar plástico innecesariamente.
-No olvides un tupper para llevar comida y picoteo. Suiza es cara, muy cara, así que preparar comida para llevar y hacer picnic en cualquier montaña o parque es la mejor opción. Yo uso estos compartimentados, que los hay de varios tamaños, para poder llevar varias opciones que me encantan porque puedes meter cosas semilíquidas como yogur, humus y no se sale ni se mezcla. Además, los niños lo pueden abrir y cerrar muy fácilmente.

– Los peques van a disfrutar un montón subiendo a los teleféricos. Siempre que vayas a subir a uno, al igual que a un funicular o tren cremallera, echa un vistazo al cartel que suele haber donde indica la última hora de bajada. Muchos cierran pronto y sería una faena tener que bajar andando que se puede hacer, pero seguramente después de una jornada de juego estén muy cansados para caminar más.
– Antes de subir a cualquier cima, comprueba cómo está la climatología arriba. Casi todas las montañas o cumbres suelen tener webcam para ver el tiempo en directo. No te merecerá la pena gastarte un montón de dinero para no ver nada.
Dónde comer con niños en Suiza
Pocos restaurantes he probado en este país, sinceridad ante todo. Obviamente el precio del cubierto es muy elevado y la opción elegida prácticamente a diario las cuatro veces que he ido ha sido comer de picnic. Pero si quieres darte algún pequeño homenaje, te dejo los sitios que me gustaron más para ir a comer con niños en Suiza:
Los platos que más les gustaron a mis peques fueron los Älplermagronen o macarrones alpinos con patata, bacon y manzana. No dejes tampoco de probar un fondue, una raclette y un plato degustación de embutido local.

–Alpinhotel Bort lo encontrarás en el camino en teleférico a First, en Grindelwald. Es otro lugar genial para comer en Suiza con niños porque también tiene un parque infantil chulísimo enfrente (el de la foto de arriba) eso sí ojo que entre ambos pasa una pista por la que bajan las trottibikes unos patinetes. Nosotros nos comimos una fondue riquísima y además a los niños les dan un zumo gratis (hay que pedirlo eso sí pero lo especifica en la carta)
–Restaurante de Allmendhubel encima de Mürren, en el valle de Lauterbrunnen. Las impresionantes vistas a los Alpes ya merecen la pena, pero es que además tiene justo al lado uno de los parques infantiles más bonitos de Suiza (tienes una foto más arriba donde se ve este parque y el restaurante en un lateral). Comer en la terraza panorámica mientras los peques se lo pasan pirata jugando a golpe de vista es una pasada.

-Crêperie SucréSale en Friburgo. Esta pequeña crêperie tenía un rincón infantil ideal (en la foto de arriba) para los más pequeños con cuentos y juguetes. Además, el menú infantil con una crepe a elegir estaba bastante bien y era relativamente barato. También me gustó que muchos ingredientes eran de cultivo ecológico y tenían postres caseros.
–Fischer’s Fritz en Zúrich. A orillas del lago de Zúrich, dentro de un camping, es perfecto para cenar al atardecer. Barato no es, pero tienen pescado y marisco que no es nada habitual, además de platos infantiles más económicos. En verano, las mesas están al aire libre en una pequeña pradera con pequeñas hogueras.
– Rheinfelder Bierhalle en Zúrich. Esta antigua cervecería tradicional del siglo XIX, en pleno centro es célebre por sus Cordon Bleu, nosotros pedimos el Jumbo, y unos macarrones alpinos. No tiene nada especial para los peques, pero está muy bien de precio.

-Una fondue con vistas. Después de muchos días comiendo sandwich, regálate una fondue en alguno de los restaurantes con vistas que jalonan Suiza. Quizás no sea la más rica, ni la más barata, pero es un lujo que os merecéis. La última lo hicimos al sol en la terraza del restaurante Tracouet en Nendaz que tiene un parque infantil con cama elástica.
Pero la fondue que más nos gustó sobre todo por las vistas fue la del restaurante Luegibrüggli a las afueras de Interlaken desde donde contemplar el atardecer con los picos Eiger, Mönch y Jungfrau de fondo. Tenían tronas y fueron muy atentos con el bebé.
Miento, hubo otra fondue que nos encantó que he mencionado antes, la que nos tomamos en el restaurante de Bort (de subida al First en Grindelwald) con el parque infantil al lado y unas vistas de infarto. Ah y a los peques les dan una especie de zumo gratis.
–Aux Vieux Valais en Sion. Kids friendly como tal no es, pero es un lugar ideal para degustar la gastronomía suiza con platos típicos del cantón de Valais sin pagar un riñón (3 adultos y dos niños comimos con tres platos y 4 bebidas por 91 francos para celebrar un día especial) Por dentro es como una tradicional cabaña de montaña. Si vas en sábado, la calle principal que lo cruza tiene mercado, hay mucho ambiente y un parque infantil cerca para antes o después. Nos lo recomendaron los dueños de la casa de intercambio y fue un acierto.

– Uno de los restaurantes donde hubiera comido si mi billetera me lo permitiera fue en el Adler Hitta en la aldea de Findeln. Pasamos por delante mientras hacíamos el trekking de Sunnegga a Zermatt y los niños soñaban con meterse en el jacuzzi con los patitos de goma. Además las vistas del Matterhorn son brutales.
Cómo preparar el viaje con ellos
Una buena idea es implicar a los peques en la preparación del viaje. Aunque lo van a disfrutar un montón, porque ya has visto que es un destino ideal para ellos, si te animas a hacerles partícipes del viaje antes incluso de partir será todavía más especial.
Puedes comenzar por explicarle dónde está Suiza y ayudarle a ubicarlo en el mapa. Puedes usar un globo terráqueo, un puzzle o un atlas infantil. Yo te recomiendo este de la editorial Maeva que además del mapa trae un montón de información sobre el país a base de dibujos.
Otra idea que funciona muy bien es buscar cuentos, dibujos o películas sobre el país para ver con ellos antes de iros. Nosotros ya conocíamos los cuentos de la vaca Josefina que es como se conoce en Suiza a la vaca Lieselotte, protagonista de una de las rutas de senderismo infantiles tematizadas más famosas del país. Les encantó jugar luego con ella allí en verano.
En nuestro caso, descubrieron Heidi que les hizo estar deseando subir a las montañas, ver cabritas y montar en tren. Además, en la visita que hicimos allí al pueblo de Heidi nos trajimos el cuento de recuerdo.

También puedes prepararles un pasaporte lúdico sobre Suiza, es decir un librito con actividades sobre el país adaptado a su edad para que aprendan mientras se entretienen rellenándolo durante el viaje. Para los más peques será más básico, colorear, poner pegatinas, rodear, y para los más mayores puedes incluir retos y preguntas que les hagan estar implicados en todo momento. Así se animarán por ejemplo a probar la gastronomía, descubrirán curiosidades y les servirá para tener un bonito recuerdo del viaje después. Si no tienes tiempo de prepararlo, escríbeme que yo los hago personalizados.
*Si quieres más información práctica sobre viajar a Suiza con niños, puedes ver los stories de mi último viaje subidos a mi perfil de Instagram.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Suiza con niños
Estas son las dudas que más me llegan por correo y por Instagram de familias que están preparando su viaje a Suiza. Te las respondo aquí de forma rápida y en cada una tienes el detalle más arriba.
¿Merece la pena viajar a Suiza con niños?
Sí, y mucho. Suiza es uno de los destinos más pensados para las familias que conozco: hay parques infantiles en casi todas las cimas, rutas de senderismo tematizadas con juegos y retos, museos con actividades para los peques y una naturaleza en la que no paran de jugar. He estado cuatro veces, tres de ellas con mis hijos, la última con 7, 5 y 3 años.
¿Los niños viajan gratis en el transporte público en Suiza?
Hasta los 6 años no pagan nada. De los 6 a los 16 también viajan gratis si sacas la Swiss Family Card, que te dan sin coste en cualquier estación de tren cuando el adulto que les acompaña lleva un Swiss Travel Pass o una Swiss Half Fare Card. Desde 2026 puedes vincular las tarjetas de todos tus peques en la app oficial SBB Mobile y no tener que llevarlas encima.
¿Merece la pena el Swiss Travel Pass viajando en familia?
En nuestro caso sí, lo he usado las tres veces que he ido con los peques. El Swiss Travel Pass incluye trenes (también los panorámicos), buses, tranvías y barcos, da hasta un 50 % de descuento en teleféricos y funiculares y cubre la entrada a 500 museos y a muchos castillos, entre ellos el Museo Olímpico (20 francos), Ballenberg (32 francos por adulto) o Maison Cailler. Además es comodísimo, porque en los trenes te subes y listo, sin tener que ir a comprar los billetes. Aun así, yo siempre recomiendo echar cuentas antes de comprarlo, en función de la ruta que vayas a hacer y de los teleféricos a los que vayas a subir, que es lo que más dinero cuesta.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Suiza con niños?
Suiza es un destino al que se puede viajar todo el año y cada época tiene su encanto. El invierno es precioso si te gusta verlo todo blanco y además puedes ir a visitar a Papá Noel en Montreux. Ahora bien, si lo que quieres es disfrutar de los parques a tope, te recomiendo el verano, porque los parques infantiles de montaña, los circuitos de agua, los lagos donde bañarse y las rutas tematizadas funcionan de junio a septiembre. Mis fechas favoritas son finales de junio, principios de julio y principios de septiembre, porque no hay tanta gente y hace buen tiempo. Ojo con el mantenimiento, que en abril y en octubre suele haber muchos teleféricos cerrados, y revisa siempre los horarios porque algunos trenes y teleféricos solo funcionan en temporada de verano. Lo mismo pasa con algunas visitas: el museo al aire libre de Ballenberg abre del 9 de abril al 1 de noviembre de 2026 y los barcos con ludoteca infantil de los lagos de Thun y Brienz solo navegan entre finales de mayo y septiembre.
¿Se puede subir al Jungfraujoch con niños?
Sí. La estación de tren está a 3.454 metros y el mirador Sphinx a 3.572, así que a esa altura podrías notarte mal, aunque no fue nuestro caso. No está prohibido subir con bebés y los trabajadores a los que pregunté lo dejaban a criterio de los padres, pero yo no lo recomendaría con menores de 18 meses y siempre consultaría antes con el pediatra. Arriba les encantará el túnel de hielo y tirarse en trineo en el Snow Fun Park.
¿Hace falta alquilar coche para viajar a Suiza con niños?
Depende del tipo de viaje que quieras vivir. El coche da más libertad, eso es cierto, pero recuerda que necesitas pagar la viñeta para circular por las autopistas y que la gasolina y los parkings encarecen bastante el presupuesto. A mí me gusta recomendar el tren porque forma parte de la experiencia de viajar a Suiza: puedes llevar al bebé en brazos, darle de comer por el camino y dejar que los mayores se levanten a pintar o leer en las mesas, cosa imposible en coche. Además hay trenes con vagones infantiles con zona de juegos y hasta toboganes, que reconoces en la app de SBB por el símbolo de un osito. Si al final te decantas por alquilar coche, te recomiendo cogerlo en Discover Cars, donde tienes muchos precios para comparar.
¿Cuánto cuesta un viaje a Suiza en familia y cómo se puede ahorrar?
Suiza es caro, no te voy a engañar. Lo que más nos ha ahorrado es dormir en apartamento con cocina y lavadora en lugar de hotel, hacer picnic a diario, beber agua del grifo (es gratis y riquísima) y llevar tuppers. También el intercambio de casas con HomeExchange, que cuesta 175 € de suscripción al año y con el que hemos dormido veinte días sin gastar nada en alojamiento. Y buscar pueblos con estación de tren a una o dos paradas del centro, donde los precios bajan bastante.
¿Dónde alojarse en Suiza con niños?
Yo siempre elijo apartamento, porque con los precios de los restaurantes desayunar, comer y cenar fuera es un suicidio económico, y además tienes lavadora y espacio para que jueguen. En Interlaken funcionan muy bien el Uptown Interlaken, el Essential by Dorint junto a la estación y el Chalet Maria si buscas el típico chalet de madera con jardín. En Lucerna, KoBi Boutique Studios Hirschenplatz y los HITrental del casco antiguo, o Galaxy Apartments si no te importa caminar 15 minutos y quieres ahorrar.
¿Hay que vacunar a los niños de algo para ir a Suiza?
No hay ninguna vacuna obligatoria, pero sí una alerta activa por garrapatas en zonas de naturaleza por debajo de los 2.000 metros. Existe una vacuna muy eficaz contra la encefalitis transmitida por garrapatas, autorizada a partir de los 12 meses, que en España se pide en un Centro de Vacunación Internacional y se compra en farmacia. No soy fuente sanitaria autorizada, así que consúltalo siempre con tu pediatra. Y lleva pinzas de punta fina, repelente y revisa a los niños cada noche.
¿Qué hay que meter en la maleta para ir a Suiza con niños?
Aunque vayas en verano, ropa de abrigo: mínimo un polar y un chubasquero cortavientos, porque vas a subir a la montaña y el clima cambia muy rápido. Ropa de cambio siempre, que los parques son de agua, arena y barro. Una toalla de microfibra y un bañador, porque acabarán metiéndose en algún lago. Tuppers y botella reutilizable. Y si vas con bebé, mochila de porteo antes que carrito para las rutas y los teleféricos.
Viaje organizado a Suiza con niños: cuando prefieres no montarlo tú
Si has llegado hasta aquí, ya tienes medio viaje en la cabeza: los planes que te han gustado, los pueblos donde te apetece dormir y unas cuantas dudas sueltas.
Lo que viene después es lo que cansa de verdad. Cuadrar trenes y teleféricos, decidir cuántas noches duermes en cada valle, mirar si esa actividad abre el día que vais y a partir de qué edad dejan subir a los peques.
Hay quien disfruta esa parte tanto como el viaje, y me parece estupendo: para eso está todo lo que acabas de leer.
Si a ti te agota solo de leerlo, esa carga mental te la puedo quitar yo. Soy Patricia, he estado cuatro veces en Suiza, tres de ellas con mis peques, y tengo una agencia de viajes especializada en familias, con licencia CICMA 5015.
Si quieres ver cómo lo hago, aquí te lo cuento: organizo tu viaje a Suiza en familia de principio a fin, con la ruta pensada para las piernas y la paciencia de unos niños, no para rellenar un folleto.
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