Cuando le dices a alguien que te vas a viajar a Alaska, la gente te mira raro, como si hubieras perdido el juicio, para después añadir: «¿y qué se te ha perdido allí?». Eso quienes no saben todo lo que hay que ver en Alaska.

Pues entre madrugones, atascos y facturas, había perdido la sensación de libertad que da el viaje. Así que,  tuve que ir en su busca al otro lado del océano. Y allí estaba esperándome, escondida entre los espectaculares paisajes de Alaska, a lo largo de kilómetros y kilómetros sin rastro de vida humana, entre glaciares, montañas y lagos, junto a una hoguera bajo el sol de medianoche.

Sí, Alaska me devolvió la sensación de libertad, tanto que no quería marcharnos y no descarto volver. Quizás haya sido el viaje que más haya disfrutado hasta el momento. Aunque «la última frontera» pueda parecer un lugar remoto e inaccesible por cuenta propia, sin embargo Alaska es un destino sencillo y totalmente recomendable para viajar por libre a tu aire.

Aquí  tienes la ruta de 21 días en autocaravana por Alaska y unos cuantos datos por sí tú también andas buscando la libertad perdida:

Ruta para viajar a Alaska en autocaravana:

Antes de organizar tu ruta por Alaska, te recomiendo que contrates un buen seguro de viajes. Una aventura tan cara y a un lugar tan remoto precisa que vayas bien cubierto y con la tranquilidad de que alguien velará por ti. Te recomiendo Heymondo porque es el seguro con el que viajo, que además de tener muy buenas coberturas, cuenta con opción de videconsulta con un profesional sanitario y un chat médico 24 horas en su app que te puede ayudar mucho.

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Y ahora sí te cuento qué ruta hice yo al viajar a Alaska en autocaravana:

Anchorage 

Aunque la capital es Junneau, Anchorage es la ciudad más grande de todo el estado de Alaska. Al final del viaje tendríamos un día para echarle un vistazo, pero este primer día sólo nos sirvió para recoger la caravana y abastecernos con algunas cosas básicas.

Seward

Imprescindible perderse unos cuantos días dentro de la península de Kenai a la que no le falta de nada. Nos enamoró desde el principio, tanto que si volvemos iríamos sin duda allí para explorarla  a fondo

 

Seward es en punto de partida para navegar por el Parque Nacional de Kenai Fjords, admirar sus fiordos, ver desprenderse témpanos de hielo de un glaciar, avistar ballenas y leones marinos. Dos noches en Seward se quedaron cortas, aunque dejaron el recuerdo de un amanecer inolvidable.

A solo 13 kilómetros de este encantador pueblo, está el Glaciar Exit, lo verás tan cerca que casi puedes tocarlo con la mano. Si tienes tiempo y fuerza física, hay un trekking (Harding Icefield Trail) que sube hasta lo alto de este glaciar y  permite disfrutar de unas  vistas espectacualres del inmenso campo de hielo.

Russian River

 

Parada técnica de una noche a  las orillas de Russian River, este río famoso donde, durante la temporada de salmón, es muy fácil ver a los osos muy cerca de  los pescadores Pero no solo de osos vive Alaska, también hay varias rutas de trekking por los alrededores de esta bonita zona boscosa. Si te gusta el ambiente de la pesca y continuas camino hacia Homer, te recomendamos parar a echar un vistazo en el rio Kasilof, cerca de Soldotna.

Homer

 

El pintoresco pueblo de Homer en el sur de la península de Kenai merece, desde luego, más de la única noche que estuve. Así podrías pescar sus famosos halibut, tomarse una cerveza en el original en el Salty Dawg Saloon, pasear por su playa y perderse con un kayak por la vecina bahía de Kachemak.

Si tienes un presupuesto más holgado que el nuestro,  quizás puedas permitirte hacer una de las excursiones en avioneta hasta Katmai para ver muy de cerca  a los osos. Dicen que es espectacular pero muy caro. Si quieres info detallada te recomiendo la experiencia de Chavetas en Katmai.

Lo que sale gratis es visitar, antes de llegar a Homer, la iglesia ortodoxa de Ninilchik, que recuerda el pasado ruso de Alaska y ofrece una estampa preciosa.

Crescent  Creeek Trail

 

Una noche aquí imprescindible para hacer Crescent Creek Trail, una ruta de 20 kms (i/v) para hacer a pie o en bicicleta y que culmina en un lago como los de las películas, rodeado de árboles y con las montañas al fondo. Y como ocurre en otros muchos trekkings de Alaska, ojo porque tienes que compartir el camino con los osos que merodean por la zona.

El propio aparcamiento desde el que comienza el trekking nos sirvió para pasar la noche gratis, aunque posiblemente en julio y agosto esto no sea posible. Al día siguiente, antes de abandonar la Península de Kenai, paramos en un centro de conservación de vida salvaje donde ver de cerca un montón de animales.

Long Lake

 

A medio camino entre Anchorage y Valdez, este idílico lago justo al lado de la Glennallen Highway nos encandiló. Hicimos una noche en Long Lake después de visitar la mina abandonada Independence Mine y antes del glaciar Matanuska. Este último finalmente decicidimos verlo simplemente desde el mirador, aunque es posible llegar hasta él y hacer alguna de las actividades que ofrece.

Valdez

 

En el pueblo pesquero de Valdez, situado entre las montañas y el mar, también puedes perderte unos cuantos días para navegar con un barco por los fiordos del estuario Príncipe Guillermo hasta el inmenso Glaciar Columbia, fotografiar las divertidas nutrias marinas o avistar pájaros como los curiosos frailecillos. 

Las tres noches en Valdez se quedaron hasta cortas. Uno de los días lo dedicamos a hacer kayak en un lago, entre los bloques de hielo que se desprenden del glaciar que muere allí.

McCarthy- Kennicott

 

 Tras recorrer las 60 millas de McCarthy Road, la carretera sin asfaltar desde el pequeño pueblo de Chitina hasta McCarthy, podemos disfrutar  de los impresionantes paisajes de las montañas del parque nacional Wrangell St. Elias y de este pintoresco y remoto lugar que nos traslada al «Wild West» y a su pasado minero. Si tu presupuesto te lo permite podrás llegar a McCarthy en avioneta y evitarte el riesgo de conducir por la temida McCarthy Road, aunque te perderás una gran aventura.

Fueron dos noches en McCarthy que sirvieron también para hacer la excursión de caminar sobre el glaciar Root que podrían haberse alargado sin problema. La experiencia de ponerse los crampones y pisar un hielo milenario es inolvidable y la recomiendo 100%.

Paxon Lake

Buscando un sitio para hacer noche entre el largo camino que hay desde McCarthy hasta la entrada de la Denali Highway, encontramos el encantador camping de Paxon Lake a orillas de un lago, rodeado de miles de abetos y donde disfrutamos especialmente de la luz del sol de medianoche. La aventura de cocinar a toda prisa un salmón en la barbacoa para cenar en territorio de osos no tiene precio. 

Denali Highway

 

Imprescindible, bajo mi punto de vista, recorrer con paciencia los 215 kilómetros de la Denali Highway, una carretera de grava cuyos paisajes te dejarán con la boca abierta. Aunque hay al menos dos campings,  hice una noche gratis aparcada en un mirador que nos regaló unas vistas impresionantes al despertar.

Denali National Park

 

No puedes marcharte de Alaska sin pernoctar en el Parque Nacional de Denali, maravillarte con la naturaleza virgen que te rodea, avistar osos en silencio, hacer trekkings espectaculares y, si tienes mucha suerte (como nosotros la tuvimos) disfrutar de las vistas del pico más alto de todo Estados Unidos: Denali, de más de 6194 metros, anteriormente llamado Mount McKinley. Te recomendamos reservar con bastante antelación plaza en los autobuses que recorren el parque así como sitio en los campings del interior. Tres noches estuve en Denali pero me hubiera quedado un mes.

Anchorage

 

De vuelta de Denali, paramos a visitar el  pueblo de Talkeetna, desde donde despegan muchas de las avionetas que hacen los vuelos panorámicos sobre el monte Denali. Tuvimos la suerte de llegar a Anchorage justo durante la celebración del solsticio de verano, así que disfrutamos del  ambientes festivo en las calles durante dos noches antes de volver rumbo a casa.

Ruta de 21 días en autocaravana : Alaska Mapa

Para que puedas tener más claro el itinerario de este road trip en autocaravana aquí te dejo el mapa de Alaska con el recorrido de estos 21 días

Cómo llegar a Alaska:

Después de mucho mirar y remirar, la manera más directa y barata que encontramos  de llegar a Anchorage fue volando con la compañía aérea de bajo coste Condor directamente desde Frankfurt, con una mini escala  para repostar en el aeropuerto canadiense de Whitehorse. Aunque también vuela desde Madrid, descubrimos que nos ahorrábamos bastante dinero comprando el billete desde esta ciudad alemana.

Cuándo viajar a Alaska:

Dada la situación geográfica de Alaska, su invierno es muy extremo de modo que la temporada «viable» para visitar el estado es muy corta: de mediados de mayo a primeros de septiembre. Durante estos meses las temperaturas son más suaves y todos los parques nacionales permanecen abiertos para ver fauna, glaciares y disfrutar de los trekkings.

Nosotros decidimos viajar a Alaska en junio principalmente por motivos presupuestarios, los vuelos y el alquiler de la caravana salían más baratos que en temporada alta: julio y agosto. Otra de las ventajas que encontramos fueron las 22 horas de luz solar que te permiten alargar las jornadas hasta que tu cuerpo aguante, sin las prisas de un horario solar limitado. Eso sí, advertimos que cuesta bastante acostumbrarse a eso de dormir con el sol de medianoche «encendido» y, a veces,  hasta llegas a echar de menos la luna y las estrellas.

Si tuviéramos que volver, seguramente lo haríamos desde mediados de junio a mediados de julio porque es más fácil ver osos pescando en los ríos durante el remonte de los salmones. A partir de julio, es bastante más sencillo que la lluvia te estropee alguna jornada, aunque esto último lógicamente te puede ocurrir en cualquier momento.

Cómo moverse por Alaska:

Aproximadamente, tan solo el 10% de todo el territorio de Alaska  cuenta con carreteras, el resto solo es accesible por avioneta. Pero las escasas millas asfaltadas que hay conectan sin problema la mayoría de los principales destinos turísticos y además están en buen estado, así que alquilar coche o autocaravana son dos buenas opciones para moverse.  Viajar a Alaska en coche implica que has de dormir en hoteles, bastante caros en general y con no muchas plazas disponibles.

viajar a Alakas en autocaravana

Así que, en nuestro caso, después de hacer cálculos, nos decidimos por viajar a Alaska en autocaravana para disfrutar de la libertad de cambiar el itinerario según nuestro antojo y la meteorología y, además,  ahorrarnos algo de dinero con las comidas. Existen muchas compañías para comparar precios y opciones. Nosotros nos decantamos por Great Alaskan Holidays . Te recomiendo leer El Rincónde Sele si quieres tener un montón de información práctica sobre viajar a Alaska en autocarvana.

viajar a Alaska en autocaravana

 

Aunque nosotros no usamos más opciones, hay multitud de barcos y mega cruceros que recorren el golfo de Alaska desde Juneau. También existen los ferrys de la Alaska Marine Highway, muy útiles si viajas en coche para ganar tiempo, por ejemplo, entre Seward y Valdez, o para llegar hasta el remoto puerto de Cordova. A nuestro modo de ver, no son nada baratos, estás limitado a sus horarios y te pierdes parte del encanto del viaje.

A los que les guste el tren, el famoso Alaska Railroad une Seward con Fairbanks, parando obviamente en el propio Denali National Park.

Si finalmente te decides por conducir a tu aire, te recomendamos sin dudarlo la Milepost, mucho más que una simple guía de carreteras, puesto que describe milla por milla toda la información práctica necesaria para preparar tu itinerario: distancias, gasolineras, campings, áreas recreativas, miradores, puntos de avistamiento de animales, museos, mapas… Esta guía es un recurso impresicindible para viajar a Alaska por tu cuenta, sobre todo si tu idea es hacer un road trip.

Puedes comprar la última edición (se actualiza cada año) prácticamente en cualquier supermercado o gasolinera por unos 30$. A nosotros nos fue de gran utilidad durante todo el viaje.

  • Un viaje a Alaska requiere estar conectado a Internet siempre desde tu móvil. Una buena solución es hacerte con una tarjeta eSIM con datos ilimitados que puedes activar nada más aterrizar. Además, al ser virtual no necesitas abrir tu móvil porque se configura solo leyendo un código QR. Aprovecha el 5% de descuento en la tarjeta eSIM de Hola Fly.

Dónde dormir en Alaska:

En general, el alojamiento en Alaska es bastante caro y, como la temporada turística es muy corta, es muy recomendable reservar por adelantado si vas a viajar a Alaska en los meses de verano. Nosotros, al viajar a Alaska en autocaravana, sólo nos alojamos dos noches en hostales en Anchorage. La primera lo hicimos en el  recomendable Artic Adventure Hostel por en habitación doble con baño compartido, derecho a cocina y tortitas con café para desayunar. La segunda en el Alaska Backpackers Inn, más céntrico pero demasiado ruidoso para nuestro gusto. (actualización febrero 2022 este hotel ha cerrado de manera permanente)

 

Campings en Alaska

Aproximadamente, de media, de cada tres noches una la hicimos en campings con la autocaravana. El resto acampamos gratis con la autocaravana puesto que, excepto en algunos lugares con prohibición expresa, es posible hacer noche en cualquier lugar. Los campings, por regla general, son bastante modestos, cuentan con aparcamiento, zona de picnic y barbacoa o en su defecto un lugar donde hacer fuego Los más equipados tienen tomas de electricidad y de agua corriente, desagües para vaciar las aguas negras de la caravana, lavanderías, baños e incluso wifi.

Una curiosidad de la mayoría de los campings alaskeños es el método de pago, una simple caja metálica anclada al suelo con una ranura para introducir un sobre con el dinero. Para demostrar que has pagado, debes colocar en el cristal de la caravana un pequeño recibo. Además, muchos cuentan con la figura del anfitrión, que suele ser un veraneante veterano que ayuda a los recién llegados y se encarga de vigilar.

viajar a Alaska camping

Dormir dentro de Denali National Park

En Denali, si quieres dormir dentro del propio parque nacional (lo que te recomendamos sin dudarlo) es conveniente que reserves con antelación plaza en alguno de los campings, puesto que se llenan enseguida. Nosotros nos quedamos tres noches (el máximo permitido) en el último al que se podía llegar con caravana, el Savage River Campground. Es el único desde donde, en los días claros, se puede ver el famoso monte Denali. Debes tener en cuenta que allí no hay ni conexión eléctrica ni toma de agua directa.

Cuánto cuesta viajar a Alaska:

No vamos a negarlo, Alaska es un destino caro. Dar un presupuesto es complicado porque depende de muchos factores, pero aquí os damos algunas cifras para que os hagáis una idea. Todos los precios corresponden a junio de 2010.

Billetes de avión

En total, sumando el vuelo Madrid-Frankfurt y el vuelo con Condor de Frankfurt-Anchorage, nos gastamos 850€ por persona.

Alquiler de autocaravana

Aunque solo éramos dos, no tuvimos más remedio que alquilar una caravana para seis personas (25 pies), eso sí último modelo y prácticamente nueva. Con Great Alaskan Holidays nos costó 182$ por día con varios extras, incluyendo: -kilometraje ilimitado/ menaje de cocina / ropa de cama y toallas / sillas y mesa para comer / un tanque prepagado de gasoil (salía más barato que llenando en las gasolineras) / otro de gas propano (que no llegamos ni a gastar así que no nos mereció la pena) / seguro básico más CDW (que nos alegramos de coger porque el día antes de llegar una piedra nos rajó el cristal y algún vándalo nos ralló la carrocería) /convertidor de potencia muy útil para poder ir cargando baterías durante la conducción.

Puedes buscar ofertas de coche de alquiler y comparar precios para decidir qué te compensa más.

Gasolina

Una buena parte del presupuesto se va en combustible porque la caravana consume bastante. El precio rondaba alrededor de 4$ por galón (1 galón=4,5 litros) y oscilaba mucho de unas gasolineras a otras En total, recorrimos 2.618 kilómetros y nos gastamos 555$.

gasolinera en Alaska

Campings

 El precio de los campings depende de si pernoctas en una parcela simple o lo haces en una con full hook up, o lo que es lo mismo toma de agua, electricidad y desagüe. Según esto, los precios van desde los 10$ que pagamos por el más barato (Allison Point Campsite en Valdez) al más caro que costaba 35$ con conexión wifi incluida (Bear Paw Campsite curiosamente también en Valdez). Con cuidado de racionalizar el consumo de agua y electricidad, pudimos pernoctar hasta tres noches sin necesidad de pagar camping y además, por regla general, en sitios muy bonitos.

Comida

Los supermercados resultaron muy caros, desde la leche a un simple paquete de arroz, todo tenía unos precios desorbitados. Aún así es más barato comprar víveres en el super que comer de restaurante. Los comercios más conocidos son la cadenas de Carrs, Safeway y Fred Meyer. En total, en comida gastamos 300$ para unas tres semanas en el supermercado sin grandes lujos. Exceptuando carne para la barbacoa (costillas y salchichas), habitualmente comprábamos arroz, pasta, latas de frijoles, sopas, sandwichs, barritas energéticas, fruta, agua, cervezas…

Precios varios

-Taxi del aeropuerto al centro: 10$
– Un menú de McDonald’s: 7,50$
-Leña: 10$
Osos en Alaska
-Un paquete de seis cerveza: 10$
-Lavandería: 5$
-1 galón de leche (4,5 litros) entre 4 y 7 $

Dónde comer en Alaska:

Suzie's Cafe en Alaska

 

Sobre los restaurantes no podemos opinar mucho puesto que apenas los utilizamos, tan sólo tres veces (sin contar el McDonald’s). Cenamos un día en Valdez, en el Alaska’s Bistro, propiedad de un español, y aunque la comida estaba buena, nos pareció demasiado caro (95$) para lo que ofrecía.

El último día en Anchorage, a modo de despedida, decidimos tirar la casa por al ventana y fuimos a cenar al famoso Simon’s and Seafort.  Nos gastamos 108$ pero nos gustaron mucho sus vistas y su pescado fresco. Después puedes tomarte un coctel en su animado bar.

Gracias a las indicaciones de nuestro amigo Bill (leer «Un águila para desayunar«), paramos a comer en el Suzie’s Cafe en la Sterling Highway, en la península de Kenai. No deja de ser un bar de carretera pero sí que os lo recomendamos, por su autenticidad, su ambiente, por la sonrisa con la que te atienden y por su sandwich de cangrejo. La comida nos costó 32$ y salimos muy satisfechos.

Qué hacer en Alaska:

Si te gusta el turismo activo, te gustará viajar a Alaska. Aquí os dejamos algunas de las principales actividades que puedes hacer por estas lejanas tierras. Hay muchas más pero, lamentablemente, nos faltó tiempo y dinero.

 

Senderismo

Para los  que les gusta andar, llenarse los pulmones de aire limpio y disfrutar en soledad de unos paisajes de vértigo, Alaska no les defraudará. Aquí tienes una actividad gratuita que podrás realizar en prácticamente cualquier lugar del estado. Alaska goza de una red de senderos muy amplia, bien indicada, en perfecto estado y con aparcamientos. Puedes elegir entre paseos cortos o trekkings de varios días de duración pernoctando en cabañas.

Incluso es posible caminar sobre un glaciar con crampones, aunque en ese caso sí te hace falta guía y no es gratis. .

 
Trekking en el parque nacional Denali, Alaska.

 

 

Cruceros de un día

 No puedes viajar a Alaska sin tomar un barco que te lleve a recorrer su costa salpicada de glaciares, a avistar ballenas, leones marinos… Encontrarás una oferta muy amplia de compañías y rutas que te hará sentirte perdido. En Seward, montamos en el barco de Kenai Fjords Tours y en Valdez lo hicimos en el de Major Marine Tours .

viajar a Alaska para ver glaciares

 

En ambos casos, hay un ranger que te va dando expliaciones acerca de la zona, la fauna, curiosidades… eso sí, solo en inglés. Puedes llevarte tu propia comida o pagar un extra para comer con el buffet que ponen a bordo, que suele ser bastante básico. Son barcos muy grandes y muy turísticos; si volviéramos, quizás lo haríamos con barcos más pequeños como el Lulu Belle en Valdez. Ah, no te olvides los prismáticos y las pastillas para el mareo (por experiencia).

Kayaking

Hay multitud de lugares donde iniciarte o practicar con el kayak, ya sea durante un rato o durante varios días de expedición, en mar abierto, en ríos o en lagos. Nosotros éramos novatos y nos estrenamos paladeando en un lago, entre témpanos de hielo que se iban soltando de un glaciar. Elegimos la empresa Anadyr Adventures en Valdez, bastante profesionales. Es una actividad muy tranquila que se puede hacer incluso con niños. LLevamos nuestra propia comida (sandwich, fruta y barrita energética, «el pan nuestro de cada día») pero el guía nos invitó a un chocolate caliente y compartimos viandas con el resto del grupo.

kayak en Alaska

 

Vuelos escénicos

Nuestra asignatura pendiente. El más popular es el vuelo sobre el Monte Denali, con aterrizaje en el campo base,  que puedes contratar tanto en Denali como en Talkeetna. Te recomendamos que no lo lleves reservado con antelación porque es una actividad que depende totalmente de la climatología, muy caprichosa por cierto. Hay multitud de compañías para elegir y no es difícil encontrar plaza una vez allí. Nosotros lo intentamos en Talkeetna pero las nubes nos lo negaron. ¡¡Dinero que nos ahorramos!!

Ya habíamos probado suerte en McCarthy para sobrevolar el Parque Nacional de Wrangell St. Elias, pero amaneció lloviendo a mares.

Pesca

viajar a Alaska para pescar salmón

 

Si volvemos alguna vez a Alaska, tenemos claro que nos iniciaremos en el paciente arte de la pesca, para poder hacernos por nosotros mismos con un salmón rojo salvaje. El que parece ser deporte nacional arrasta hasta allí a numerosos aficionados a la pesca llegados de todo el mundo. Puedes probar suerte en ríos tan famosos como el Russian River y el Kasilof, o tomar una barca desde Homer con alguno de los tours que salen en busca del halibut en el mar.

 

Más cosas que hacer en Alaska

21 días de ruta en autocaravana por Alaska no son suficientes para verlo todo. Muchos destinos y actividades se tuvieron que quedar fuera del itinerario, y es que hay muci que ver en Alaska. Aquí tienes algunas de las cosas que me hubiera gustado hacer y que quizás tú si puedas experimentar:

Volar a la reserva de Katmai para ver osos muy cerca pescando salmón.

-Visitar el puerto pesquero de Cordova y su impresionante Child’s Glacier.

– Explorar con calma la bahía de Kachemak a bordo de un kayak pernoctando en el bosque.

-Subir hasta la remota ciudad de Fairbanks donde hay mucho que hacer

Sobrevolar en avioneta las nevadas cumbre del Monte Denali, antiguo McKinley.

– Asistir al remonte en los ríos de cientos de salmones.

Escalar las paredes de hielo del glaciar Root en el Parque Wrangell St Elias.

Contemplar auroras boreales entre septiembre y abril.

– Recorrer durante 4 días las 39 millas de uno de los trekkings más conocidos y espectaculares: Resurrection Pass Trail.

Cómo ahorrar dinero al viajar a Alaska: Tour Saver

viajar a Alaska para hacer kayak en un glaciar

 

Si tienes pensado hacer varias de estas cosas, te recomendamos que compres el Tour Saver, un libro de cupones de descuento con el que, en muchos casos, tendrás hasta un 2×1 en actividades especialmente caras como son los cruceros o los vuelos escénicos. También te podrás beneficiar de ofertas en algunos hoteles, campings, o museos.

Puede parecer caro, ya que el Tour Saver supone un desembolso de 99$, pero en el momento que hagas, por ejemplo, dos cruceros que cuestan alrededor de 120$ ya te compensa y, seguramente, lo usarás en más ocasiones. En su página web, puedes ver el listado completo de todos los descuentos que ofrece. Puedes comprarlo on-line o directamente cuando llegues a Anchorage. Apúntate las direcciones de dónde lo venden para ir directo, puesto que no se encuentra en cualquier sitio.

Te recomendamos que reserves por adelantado actividades como, por ejemplo, los cruceros que suelen estar muy demandados y  solo guardan un cupo determinado de plazas con descuento. Al reservar, puedes hacerlo por email, has de indicar que usarás un cupón de Tour Saver y ellos te pedirán un número de referencia. Si todavía no lo has comprado, no te preocupes que la reserva te la admiten igual y les puedes dar el número cuando llegues.

Porqué es importante llevar seguro de viaje

viajar a Alaska permite ver nutrias en el mar

 

Estados Unidos no cuenta con un sistema de salud pública como el español en el que la asistencia sanitaria es gratuita. Esto significa que si tienes la mala suerte de sufrir algún incidente o problema de salud puedes tener que verte obligado a realizar un gran desembolso en una factura meteórica. Y es que los costes de ser atendido en un hospital o centros de salud privado son muy, muy elevados.

Por ese motivo (y por muchos otros como la tranquilidad que da saber que vas con las espaldas cubiertas) viajar a Alaska con un buen seguro es imprescindible. Desde aquí te recomiendo Heymondo por su relación calidad/precio y, sobre todo, por su app con un chat médico 24 horas y la opción de videconsulta.

La aplicación de Heymondo es una de sus principales ventajar. Saber que en cualquier momento tienes a un médico a tu disposición para consultarle cualquier cosa o pedirle asesoramiento da una gran tranquilidad. Además desde la app puedes gestionar cualquier incidencia o hacer una llamada de asistencia gratuita.

Por ser lector de este blog, tienes un 5% de descuento a la hora de contratar cualquiera de las pólizas de viaje de Mondo más otro 15% extra si vas a viajar a Alaska en familia. Te recomiendo hacerlo para viajar a Alaska con total tanquilidad.

Osos en Alaska

 

Sí, este bonito animal salvaje merece sin duda un pequeño apartado para él solo. Alaska es territorio de osos, lo que no quiere decir que te los encuentres en cada esquina, pero sí que has de tenerlo en cuenta en los campings y, especialmente, durante los trekkings. Cada vez que estés en una zona donde suele haber osos, encontrarás paneles que te advierten del peligro y, a veces, que te indican algunos consejos. Por ejemplo, si estás acampando, no dejes fuera nada de comida, ni basura, ni productos de aseo como champú o pasta de dientes, que parece ser que les atrae bastante.

Durante los trekkings, es recomendable ir hablando en voz alta y llevar un pequeño cascabel (lo venden en muchos sitios) que va haciendo ruido y evita que se acerquen (sí, hay que confiar en la teoría). Si no te parece suficiente, puedes comprar un spray especial para osos que es muy caro y que solo es efectivo si estás muy cerca del animal (llegamos a la conclusión de que si estuviéramos tan cerca no seríamos ni capaces de sacarlo).

Preparación para viajar a Alaska

viajar a Alaska: trekking glaciar Root

 

Además de los links que te he ido dando, rastrea internet para encontrar información. A nosotros, nos fueron de mucha ayuda los foros de viaje para encontrar datos actualizados y consejos prácticos de quiénes han vuelto de allí. Especialmente últil es el hilo Alaska en verano del Foro Los Viajeros.

En cuanto a guías, nosotros utilizamos dos: una en español, la de El País Aguilar, y otra en inglés, la Rough Guide.  Ésta última nos resultó más práctica porque incluye direcciones, precios, pequeños mapas… Ahora por suerte, Lonely Planet ya tiene una guía de viaje de Alaska en español.

¿Sabes que puedo ayudarte a organizar tu viaje a Alaska por libre sin que tengas que ocuparte casi de nada? Echa un vistazo a mi servicio de asesoría viajera. 

 

 

*Este artículo incluye enlaces de afiliados. Si reservas algo a través de ellos, a ti te costará lo mismo, pero me ayudarás a seguir creando contenido de viajes de interés en este blog.

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