Entre la niebla

La niebla esconde un instante petrificado en bronce. Aliada con el viento, juega indiscreta a cubrir y descubrir con su ligero velo de nubes a los amantes. A ellos no parece importarles, ni el recreo de la niebla, ni los disparos de los turistas que apuntan aquí y allá con sus cámaras de fotos, jadeantes aún por los más de 200 escalones coronados.

A pesar de estar rodeada de gente, dudo si alguien más se ha fijado en lo mismo que yo, si algún otro objetivo ha captado la veneración de Deva por su Buda, ese amor tallado en metal, impasible al paso del tiempo, a la espera de que el nirvana les de libertad para tocarse al fin. Mientras tanto, alimentan así su adoración mutua, mirándose frente a frente. Él desde su privilegiado asiento de loto con la serenidad que da sentirse único. Ella arrodillada con devoción pero carente de la tranquilidad de su amado por estar rodeada de otras cinco candidatas que alzan igualmente sus ofrendas.

Buda-Hong-Kong

Sin embargo, ella es la Paciencia, sabe esperar, sabe mantener la mirada para no perder la atención de Buda. Porque allí arriba en lo alto de la colina, rodeados de la vegetación de la isla de Lantau, se sienten a salvo ya que nadie repara en su complicidad  porque los visitantes solo admiran la magnificencia de él, el Gran Buda de Hong Kong, y pasan por alto el resto.

Y ella siente que no hay celos suficientes que le hagan dudar de su historia de amor.

Pero…. ¿y si yo cambio el ángulo? Si mi atención se posara en otra de las Devas que le rodean ¿vería en los ojos de Buda la misma mirada de amor hacia alguna otra?

Apago la cámara, doy media vuelta y me marcho escalones abajo dejando que la niebla haga de nuevo su trabajo. Prefiero no saberlo, prefiero la ignorancia, quedarme con el recuerdo de esta bella instantánea, de este amor petrificado en bronce que ansía un nirvana venidero.

buda-gigante

 

 

Autora: 

Periodista de profesión, viajera por necesidad y escritora por vocación. Voy recolectando por el mundo emociones, ilusiones y recuerdos. Descubre más sobre mí y contacta conmigo aquí

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12 Comments
  • Alícia Bea
    Marzo 2, 2015

    Un relato sumamente inspirador, Patricia. Me he visto entre la niebla, observando a esos amantes, con tus palabras. Muchas veces menos es más y este es un buen ejemplo. Congrats!

    • Patricia Velasco
      Marzo 2, 2015

      Muchas gracias! Espero que tú también te quedes con este recuerdo. Un beso

  • Laura
    Marzo 2, 2015

    Precioso, Patri. Ese amor está petrificado para siempre 🙂 No hay nada que me guste más que los días de niebla u Orbayo. Le dan un halo especial a los lugares.

    Un besazo!

    • Patricia Velasco
      Marzo 2, 2015

      Gracias! Yo también soy muy fan de la niebla que transforma los lugares, recuerdo por ejemplo el cementerio de Koyasan en Japón cubierto por la niebla y era espectacular. Un besote asturiana

  • algoquerecordar.com
    Marzo 2, 2015

    Y aunque a veces nos incomode… aunque a veces “no nos deje ver” lo que hay detrás… aunque las miradas en bronce sean eternas… La niebla se convierte en protagonista y añade ese punto de incertidumbre que cambia la historia. Añade matices y… hace que te vayas con una sonrisa escaleras abajo. Nos encanta la nieba a ratos perdidos.

    • Patricia Velasco
      Marzo 2, 2015

      Y a mi me encantan los comentarios como estos… sobran las palabras. Muchas gracias y un saludo viajero

  • María (callejeando por el mundo)
    Marzo 2, 2015

    Precioso, Patricia, con un bonito punto de vista y una visión muy particular. Me ha encantado. En dos semanas estaré allí y lo miraré desde tu misma perspectiva.

    Un saludo.

    • Patricia Velasco
      Marzo 2, 2015

      Gracias María! Quiero un informe en cuanto llegues… mira a ver si Buda sigue enamorado de ella o ahora le hace ojitos a otra y me lo cuentas. Un saludo

  • SaltaConmigo
    Marzo 2, 2015

    La niebla ayuda con su halo de misterio… pero es el alma de quien mira la que de verdad se deja llevar por esas miradas directas pero discretas. ¿Cuántos más de todos esos turistas acelerados habrá sido capaz de tomarse un segundo para observar, para fijarse, en algo más que en el movimiento de las nubes que no les dejaba ver ese Buda que tenían que tachar de su lista de monumentos a visitar?
    Gracias por pararte, por mirar, por VER y, sobre todo, por contárnoslo

    • Patricia Velasco
      Marzo 2, 2015

      Me encanta ver lo profundos que nos hemos puesto todos con este post… Te digo lo mismo que a los chicos de Algo que recordar: mi gracias por el comentario, comentarios así da gusto leerlos je,je. Un saludo y gracias!!

  • Kate de Viajamos Juntos
    Marzo 2, 2015

    Muchas gracias por avisar de este gran relato… He tenido un momento de nirvana… la sonrisa petrificada sigue en mis labios…

    • Patricia Velasco
      Marzo 2, 2015

      Si mi relato ha contribuido a dibujar una sonrisa ya ha merecido la pena.Gracias!!

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