Qué ver en Lucerna, la dama suiza

Elegante, sofisticada, enamorada de la montaña, pero con alma de navegante. Así es Lucerna.

Puente

Así es Lucerna, una de las ciudades más bonitas de Suiza. Con la fuerza de protección que le otorga su impresionante enclave alpino y la delicadeza de cisnes y veleros surcando el lago de Los Cuatro Cantones, Lucerna se sabe envidiada por todos. Y no es de extrañar que desprenda esa atracción porque esta encantadora ciudad medieval sabe bien cómo seducir al viajero y encandilarlo con su elegancia innata.

Qué ver en Lucerna

Si estás pensando en hacerle una visita, te cuento todo lo que tienes que ver en Lucerna para no perderte ningún imprescindible. Con un día, podrías hacerte una idea, pero para exprimirla al máximo déjale más tiempo de tu agenda.

De puente en puente

Una tras otra, la pequeña y coqueta Lucerna esconde deliciosas sorpresas en cada rincón. Pero, sin duda, la más representativa de todas es Kapellbrücke, el puente de la capilla y símbolo de la ciudad. Este famoso puente techado de madera con su torre octogonal Wasserturm salva las dos orillas del río Reuss uniendo la ciudad nueva con la antigua.

La torre del agua del puente de la capilla, en Lucerna, Suiza.

Admirar su exterior cuajado de flores, fotografiarlo con los cisnes como improvisados modelos y atravesarlo sin prisa es una obligación si viajas a Lucerna. Su interior te depara una sorpresa con muchísimas pinturas que narran la historia de la ciudad y del país. La ‘decepción’ viene cuando descubres que el puente original, del S.XIV, fue devorado por el fuego durante un incendio en 1933. De todos modos, la restauración es exquisita.

Si sigues el curso del río Reuss, el cinturón acuático de Lucerna, encontrarás Spreuerbrücke, otro coqueto puente de madera cubierto que fue levantado en le S. XV como parte de la muralla defensiva que protegía la ciudad. En su interior, también encontrarás obras de arte pero bastante más tétricas que las de Kapellbrücke. Fueron pintadas por Kaspar Meglinger en el S. XVII y son las responsables de que algunos lo llamen el puente de ‘La danza de la muerte’.

Callejea por su corazón medieval

Las aguas del río Reuss separa el centro de Lucerna distinguiendo la zona más nueva del casco antiguo. Este último guarda otro buen catálogo de atractivos, como las coloridas fachadas pintadas con frescos, como si de auténticos museos al aire libre se trataran. Puedes ir admirándolas mientras saltas de plaza en plaza, a cual más pintoresca, por callejuelas empedradas y bajo el amparo de todo tipo de blasones medievales.

Detente en la coqueta plaza Weinmarkt, la plaza del vino, donde sentarte en su fuente de piedra desde donde el patrón de la ciudad, San Mauricio, vigila a los visitantes. Eleva la vista y contempla sin prisas dos de las fachadas más bonitos de Lucerna, la farmacia más antigua y la sede del gremio de carniceros, ambas del S. XIV.

Sube a la muralla y disfruta las vistas

Murallas de Lucerna

Sigue la huella medieval de la ciudad hasta Museggmauer, los restos de las murallas fortificadas que protegían el casco antiguo. Ahora también puedes caminar por ellas durante un paseo de 800 metros y ascender, e incluso casi trepar, a varias de sus torres para otear la ciudad a vista de pájaro.

Siéntete como todo un vigía entre sus almenas y déjate sorprender por sorpresas como la maquinaría del reloj más antiguo de Lucerna. El acceso es libre aunque con horarios limitados pero si tienes vértigo o problemas de movilidad no deberías entrar.

La escultura más conmovedora

El león dormido de Lucerna

El buen gusto de esta ciudad se demuestra también en El León Dormido, un gigantesco felino herido esculpido en una pared de piedra cuya expresión moribunda emociona a quien lo contempla. Eso es lo que le pasó al escritor Mark Twain que definió a este monumento, realizado en memoria de los mercenarios de la Guardia Suiza caídos en la Revolución Francesa como  «El trozo de piedra más triste, conmovedor y contundente del mundo».

Muy cerca del león puedes visitar un museo bastante atípico, el jardín de los glaciares donde contemplar los hoyos o marmitas dejados en la tierra por un glaciar hace millones de años. Una oportunidad única para aprender sobre estos gigantes de hielo

Marchando una de iglesias

Junto a la orilla del río Reuss, se erige la inconfundible fachada blanca de la iglesia de los Jesuitas, el templo más famoso de Lucerna. Su importancia es sobre todo arquitectónica ya que se trata de la primera construcción religiosa de estilo barroco levantada en toda Suiza. Además, su interior rococó promete despertar tu interés.

Al otro lado del río, te espera otra iglesia muy diferente aunque también del S. XVII igual que la anterior, pero igualmente atractiva gracias a sus torres góticas que cuyas puntiagudas agujas tratan de hacer cosquillas al cielo. Son las torres de la iglesia católica Hofkirche de St. Leodegar, considerada la catedral de Lucerna.

Una pincelada de modernidad

El edificio de KKL tras las torres del ayuntamiento y del agua, en Lucerna.

Cruza al otro lado del río para descubrir otro de los emblemas de Lucerna, pero esta vez de su historia reciente. Se trata de KKL, el centro de cultura y congresos, ubicado junto al lago en un impresionante edificio futurista diseñado por el arquitecto Jean Nouvel. Allí puedes disfrutar de obras de arte y conciertos en la que dicen es la sala con la mejor acústica del planeta. Por fuera, KKL supone una auténtica disrupción en el aspecto medieval de la ciudad que puedes contemplar tú mismo desde la panorámica casi aérea que ofrecen las murallas.

Al lado, justo enfrente del puerto donde amarran algunos de los barcos de vapor que surcan el lago de los Cuatro Cantones está la concurrida estación de tren con un techo de cristal obra del español Santiago Calatrava.

Y muchas más opciones…

Lucerna vista desde el lago de los Cuatro Cantones

¿Qué ver en Lucerna? Pues cuanto más tiempo tengas, más posibilidades te ofrece la ciudad. Una de las actividades más recomendables para hacer en Lucerna es navegar por el lago de los Cuatro Cantones. Puedes hacerlo, por ejemplo, en alguno de los nostálgicos barcos a vapor que parten del embarcadero. Relájate y disfrutas viendo cómo se aleja la silueta de la ciudad, mientras te acercas a las montañas y juegas a contar los bucólicos embarcaderos y casitas escondidas entre los árboles en las orillas del lago.

Puedes hacer hueco en tu agenda al famoso museo del transporte, a las afueras de la ciudad o echarle un vistazo a la gigantesca y curiosa pintura circular del Bourbaki Panorama que con una impactante técnica realista muestra un histórico momento bélico.

Qué ver cerca de Lucerna

Conquista la cima del monte Pilatus

No te vayas de Lucerna sin subir a una de sus dos famosas cumbres. Te proponemos empezar por la más imponente, el monte Pilatus. Solo el trayecto para llegar hasta allí ya es una excursión recomendable por sí sola. Desde Lucerna, un bonito trayecto en barco de poco más de una hora por el lago te lleva hasta la estación de Alpnachstad. Allí se coge el tren cremallera más inclinado del mundo que te llevará a conquistar los 2.132 metros del monte Pilatus, con una pendiente de hasta el 48%.

Una vez arriba, te esperan varios miradores de vértigo cuyas vistas dependerán de la suerte que tengas con la climatología. Para volver puedes hacerlo por la misma vía o regresar por Kriens en el Dragon Ride, un espectacular funicular de cristal que puedes combinar con un descenso por un tobogán alpino. 

Descubre las bucólicas vistas del monte Rigi

Antes de irte de Lucerna, hazle hueco en tu agenda al monte Rigi. La subida hasta su cima, en un apacible tren cremallera que sale desde Vitznau, a donde llegarás en barco, es sin duda mucho más relajada que la del Pilatus. Pero la baza del Rigi para robarle visitantes a su contrincante son sus completísimas vistas en 360 grados con impactantes con lagos, picos y bosque a tus pies. 

Sube a los dos con el Swiss Travel Pass

Subida al monte Pilatus, cerca de Lucerna, Suiza.

¿Lo mejor? Con el Swiss Travel Pass no hace falta elegir cima porque ambos trayectos están incluidos en este ventajoso abono de transporte que permite coger trenes, autobuses, barcos e incluso algunas de las subidas panorámicas de montaña más atractivas de Suiza. También están incluidos muchísimos museos de interés y el transporte público para moverte por las principales ciudades. Puedes elegir para 3, 4, 8 o 15 días y la opción más barata empieza en unos 230€. Aunque a priori te pueda parecer caro, haz cuentas y verás cómo ahorras mucho dinero.

Cómo llegar a Lucerna

El aeropuerto más cercano es el de Zúrich desde donde puedes tomar un tren o un autobús que te dejarán en Lucerna en una hora. Si quieres ahorrar algo de dinero, te recomiendo buscar vuelos a Basilea que suelen ser bastante más baratos. Desde allí, también tienes conexiones de bus y tren a Lucerna y solo tardarás un poco más de media hora más que desde Zurich.

Dónde comer en Lucerna

Si quieres darte un capricho, te propongo tomarte una buena cerveza acompañada de una tradicional fondue de queso suizo con bonitas vistas del puente Kapellbrücke. Hay muchos sitios para elegir en la orilla del río, pero el único que probé y que recomiendo con los ojos cerrados esel restaurante Rathaus Brauerei, en la animada calle Unter der Egg, 2.

Dónde dormir en Lucerna

El alojamiento en Suiza es caro, así que si quieres ir de hotel ve preparando la tarjeta de crédito. En mi caso, me alojé a través de Airbnb en una casa muy grande y cómoda por unos 110 € la noche. Eso sí, no estaba en pleno centro pero, al famoso puente de Kapellbrücke se tardaba poco más de 10 minutos en bus y menos de 20 andando. Si volviera, ahora me alojaría en una casa de intercambio a través de HomeExchange.

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